fbpx
julio 15, 2024

Los desafíos de México para el 2030 hacia un mundo más sostenible

Mejorar las prácticas sobre el uso y aplicación de los recursos, así como una medición del impacto del capital, son parte de los desafíos que México enfrenta hacia un mundo más sostenible para el 2030 

Las mejores prácticas exigen informes sobre el uso y aplicación de los recursos, así como para medir el impacto del capital. Por ello, se debe hablar de los retos que implica el identificar oportunidades, las cuales emergen en tiempos disruptivos y de transformación.

Las finanzas sostenibles se centran en el diálogo y el esfuerzo colaborativo, en donde el sector privado debe amplificar su voz y establecer mecanismos permanentes de comunicación con entidades de gobierno, reguladores y supervisores de mercado, con el fin de avanzar en una agenda conjunta que persiga las mismas metas.

La conversación que actualmente plantea el Grupo de Trabajo de Finanzas Sostenibles del G20, establece tres prioridades en la agenda de los países para la próxima década. Tal es el caso de la Transición Justa, de Divulgación de Información y del Financiamiento a Soluciones Basadas en la Naturaleza.

Retos para un México sostenible

El primer reto es la Transición Justa para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible a 2030, los países tienen un reto que requiere de una transformación real a nivel agenda pública, con un plan nacional de desarrollo que defina planes de transición en todas las industrias, acompañado de política pública financiera, incentivos y regulación al mismo tiempo.

Tener una economía baja en carbono, menos intensiva en el uso de recursos naturales y más equitativa, por lo que deberá seguir una ruta ordenada que tome en cuenta a los más vulnerables, que permita el aprovechamiento de oportunidades para los sectores público y privado, en todas las industrias, en las empresas, las comunidades y también en la sociedad civil.

Las instituciones financieras y en general los grandes inversionistas enfrentarán nuevos desafíos para saber identificar, evaluar y gestionar los riesgos sociales asociados a nuevos proyectos; de esta manera la innovación será clave para aprovechar nuevas oportunidades y no perder competitividad.

El segundo reto es la Divulgación de Información de Sostenibilidad alineada a estándares globales y con el uso de tecnología digital es ya un reto. Además, se requiere recabar información sobre sostenibilidad, que sea comparable, consistente y útil para la toma de decisiones es un gran reto, más aún que se encuentre disponible para los usuarios de esa información. Aunque hay avances en divulgación ASG (ambiental, social y de gobernanza), hace falta información y la existente carece de estandarización.

En México, se han completado dos esfuerzos significativos, la Taxonomía Sostenible de México y las nuevas Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) emitidas por el CINIF; se espera que ambas herramientas ayuden a pavimentar el camino para alcanzar la homologación del lenguaje y detonar información ASG de calidad.

Finalmente, un tercer reto es el desarrollo de Soluciones Basadas en la Naturaleza (NbS). ¿Es posible innovar desde el sector financiero para el desarrollo de vehículos de inversión o nuevas clases de activos que detonen la inversión en la conservación de nuestro capital natural?

Cabe señalar que este es uno de los desafíos más complejos de la era, ya que requiere de acciones determinadas y con la mayor urgencia. Ante la grave pérdida de biodiversidad, es imperante el diálogo entre el sector público y privado ya que los esfuerzos aislados no han dado resultados. Las autoridades en materia ambiental tendrán que actualizar normas y descubrir nuevos mecanismos de la mano del sector privado, para detonar mayor financiamiento hacia las comunidades, donde se encuentran los principales guardianes de la naturaleza.

Gobierno de México niega la muerte de un hombre por gripe aviar

NOTICIAS RELACIONADAS

MÁS NOTICIAS

Más leído