Emprendedores que nos cambian la vida (parte 9)

Si tuviera que hacer una lista de los emprendedores mexicanos más destacados, incluiría a Cosme y Alberto Torrado sin pensarlo dos veces. Tal vez, de entrada, sus nombres no te digan mucho. Lo que sí te puedo asegurar es que eres, o has sido, cliente de VIPS, El Portón, Domino’s Pizza, Starbucks, Chilis, Italianni’s, P.F. Chang’s o Burger King, cafeterías y establecimientos de comida rápida, comida casual y casual rápida, cuyas franquicias forman parte de Alsea, un consorcio liderado por los mencionados hermanos y cuyas operaciones se extienden a Chile, Argentina, Colombia, Perú y, en años recientes, a Europa. En mi labor como consultor y facilitador empresarial he tenido la oportunidad de apoyar el desarrollo profesional de directivos y personal operativo y de mandos medios de Domino’s Pizza, Starbucks y P.F. Chang’s, empresas líderes en sus respectivos nichos de la industria restaurantera. En una de estas ocasiones, Domino’s Pizza comisionó al Centro de Competitividad Internacional del ITESM Querétaro para realizar una evaluación de su cultura organizacional, proyecto que tuve a bien dirigir. Visité sus oficinas regionales en la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tuxtla Gutiérrez y Tijuana para entrevistar a franquiciatarios, directivos, gerentes y empleados. Los resultados de dicho estudio le permitieron al director general reorientar el rumbo de su cultura organizacional. Quizás la entrevista más memorable fue la que realicé a un director regional, en Monterrey, quien salió a recibirme en su uniforme de repartidor. Sorprendido, le pregunté por qué lo portaba y me respondió así: “Me lo pongo todos los días para no olvidar mis orígenes, pues yo inicié como repartidor de nuestras pizzas”. De las empresas de Alsea, la huella de los Torrado es más evidente en el caso de Domino’s, ya que ellos tuvieron la visión de abrir la primera franquicia en México, en 1990, en una época en la que pedir o comprar pizza parecía un antojo exótico, propio de otras latitudes. Como tantos otros emprendedores exitosos, los hermanos no dudaron en subirse a la moto para hacerla también de repartidores. Contaban, respectivamente, con 26 y 27 años. Tres décadas después de la inicial aventura, Alsea se ha convertido en el consorcio más grande de la industria restaurantera en América Latina y se encuentra entre los más grandes generadores de empleos en nuestro país. En 2018, Alsea tenía ya mil unidades de venta de Domino’s Pizza en México y en los países en los que opera; en 2019, adquirió los derechos para el desarrollo de la marca Starbucks en Francia y firmó también contrato para operar las cafeterías de la sirenita en Holanda, Bélgica y Luxemburgo. El año pasado fue particularmente satisfactorio para ellos: Armando Torrado, tercero de los hermanos, fue nombrado director general del grupo y en octubre viajó a Argentina para reunirse con el presidente Alberto Fernández, para presentarle un plan de inversión de 30 millones de dólares. Asimismo anunció la apertura de 20 a 30 sucursales más de Domino’s Pizza en Argentina y Uruguay este año. En el tercer trimestre de 2022, Alsea había registrado 17 mil 518 millones de pesos en ventas y la revista Forbes estimó en 700 millones de dólares la fortuna de la familia Torrado. Como se podrá constatar, los Torrado han demostrado, con creces, poseer las características propias del emprendimiento: iniciativa, innovación, arrojo, pasión, autoestima, capacidad de mando y ánimos de trascender.

Emprendedores que nos cambian la vida (parte 8)