Las Gardenias de Tepito

Cuando dejan el campo de futbol, casi siempre después de haber ganado, como ellas mismas explican, dejan un aroma a frescura y a tolerancia que todo lo impregna y que difícilmente podrá arrebatarse al barrio bravo

El icónico barrio mexicano de Tepito, uno de los más humildes de la capital, se rinde a los pies de Las Gardenias, un equipo de futbol de mujeres trans que son un espectáculo en el campo.

Tepito celebra su patrón, San Francisco de Asís, y las chicas, todas nacidas en el barrio, entran en el estadio llamado Maracaná entre ovaciones. Después de más de 50 años de historia, el equipo tiene el respeto y la admiración de sus vecinos.

«En otros barrios puede que haya equipos de mujeres trans, pero en Tepito, sabiendo que hay machos y que es un barrio bravo, que haya un equipo y que nos respeten es algo muy sorprendente», compartió la delantera Melany.

Cada año, Las Gardenias juegan en las fiestas de San Francisco de Asís, en el deportivo ubicado en el corazón de Tepito, un lugar al que no todo el mundo puede acceder por seguridad.

Sin embargo, dentro del Maracaná se respira diversión, pasión por el futbol y admiración por Las Gardenias y el resto de equipos que compiten a modo de exhibición.

Jessica quiere, con su participación y la de sus compañeras, dar visibilidad a su colectivo, pero también al deporte.

«Queremos jugar más para fomentar el deporte hacia la comunidad LGBT, porque también nosotros existimos en el trabajo, en los estudios, en la cultura o en el deporte», explicó, a la vez que contó que, debido a la pandemia de coronavirus, se redujeron sus salidas al campo.

Muchas de ellas notan la diferencia de cuando empezaron a jugar a ahora.

Refugio y lugar de lucha

Todas jugaban de pequeñas al futbol a modo de entretenimiento, pero fue con Las Gardenias como comenzaron a aprender más seriamente.

Se tomaron el equipo como un refugio desde el cual vivir libremente y reivindicar su espacio en la sociedad. Desde ahí, las llaman de muchos lugares para participar en fiestas, inauguraciones de canchas o eventos deportivos, y están logrando que las cosas cambien.

«Antes había un poco más de agresividad, burlas, nos maltrataban, nos golpeaban o nos gritaban, nos decían ofensas y ahora no. El barrio nos ha abierto las puertas. Nos han apoyado, nos han apapachado mucho, nos han dado más aprecio», consideró Jessica, quien se siente ahora muy querida en el barrio, donde, cuando era más joven, no lo pasó bien.

El barrio bravo de Tepito es reconocido por la unión de sus vecinos, así que, consideraron las chicas, tarde o temprano tienen que aceptar a las personas LGBT.

Porque así son, fieles a su gente

«Aunque digan que es un barrio agresivo, que somos muy cabrones, a nosotras el barrio nos apapacha por ser Las Gardenias de Tepito, pero sobre todo por ser nacidas y crecidas aquí», compartió Jessica.

Un cariño que se nota cuando caminan hacia el centro de la cancha y saludan a personas de todas las edades que corren hacia ellas para pedirles fotografías. Son por unos momentos las reinas del barrio.