¡Caderas = libertad = glúteos y abdomen perfectos!

Vamos a liberar nuestro movimiento y las caderas son nuestras mejores amigas para que neurológicamente nuestro cerebro entienda que tenemos la facultad de salir adelante, de afrontar cualquier tempestad y de seguir cargando de energía nuestro cuerpo

Por la Dra. Sofía Pérez Pavón Vela
Creadora del método y’u® y autora de KidPilates®

¿Últimamente te sientes como que te cuesta dar paso adelante o que te falta energía?, ¿como que te quitaron la gasolina o el motor que echa a andar la maquinaria? Está comprobado que, en estas épocas, la gente tiende a estresarse más: entre juntar para los regalos y la cena navideña, cumplir con el cierre de año, etcétera, pero, además, es una época muy especial para la mayoría de nosotros, porque estamos empezando a adaptarnos entre el encierro y ver a nuestros seres queridos un poco menos restringidos, adaptados. Han mejorado los números en cuanto a los contagios, definitivamente, pero todos sabemos que tenemos que cuidarnos y hay que salir con todas las precauciones.

Es por ello que vamos a liberar nuestro movimiento y las caderas son nuestras mejores amigas para que neurológicamente nuestro cerebro entienda que tenemos la facultad de salir adelante, de afrontar cualquier tempestad y de seguir cargando de energía nuestro cuerpo para hacerlo con ánimo y mucha libertad.

Quiero que observes la anatomía de tus caderas, te las voy a enseñar de frente, de lado, de arriba y de abajo. Ahora, si observas, las caderas se unen con el hueso que se encuentra en tu muslo: “el fémur”, que tiene una cabeza redonda, lo que hace que tanto tus caderas roten en esa cabezota del fémur y también si levantas tu pierna hacia adelante o hacia enfrente tu fémur es el que rota sobre ese hueco de la cadera que se llama acetábulo.

Este ejercicio va a hacer que sean tus piernas las que te cargan, lo que hará que tus glúteos se pongan más bellos que nunca; por otra parte, tus abdominales sirven para armonizar el movimiento y al quedar las caderas en un lugar balanceado, será mejor que hacer 400 abdominales diarias, por lo tanto, ¡caderas libres: glúteos y abdomen perfectos! Esto hace que metabólicamente tengas un nivel de energía distinto, más organizado e integrado: mayor capacidad energética.

¿Estás listo o lista? Para lograr hacerlo, NUNCA más vas a utilizar tus brazos para apoyarte o recargarte, siempre al levantarte o agacharte, solo girarás las caderas sobre el fémur o viceversa cada vez que te pares de una silla, cada vez que te acuestes en la cama, cada vez que recojas algo del suelo, que te sientes, cada vez que te agaches o pares, primero rotas las caderas. Vamos a practicarlo en una pared.

1) Coloca una pelota desinflada sobre la pared, dobla rodillas y piensa en tus caderas como un plato de sopa, y desliza la pelota en la pared, imaginando que vacías la sopa del plato.

2) Ahora rebota, llevando la pelota arriba y abajo.

3) Sentirás tus isquiotibiales (la parte de atrás de tus muslos), que son muy importantes para que tus caderas giren sobre la cabeza del fémur, sueltes la cabeza y los brazos.

Ahora, cuando te sientes en una silla, imagina lo mismo y vacía las caderas como si fueran ese plato de sopa. Cuando te agaches por tus zapatos, imagina que deslizas esa pelota en la pared y al levantarte haz lo contrario: deslizas la pelota hacia abajo.

Tómate una foto y verás cómo tus abdominales, tus glúteos y tu estado de ánimo serán completamente diferentes: en la biomecánica de las caderas está el mayor punto de estabilidad de tu cuerpo.

Este no es un ejercicio: es una forma de vida, adquiérela cada vez que te inclines y te levantes, y verás que sentirás que cada paso es fácil y eres libre; al hacerlo de esta manera, serás como Mary Paz, nuestra paloma, sintiendo libertad en cada movimiento.