Llaman a verificar protocolo de acoso en todas las escuelas del estado

Maricruz Ocampo Guerrero dijo que en muchas ocasiones las alumnas de secundaria o bachillerato desconocen cómo pueden reportar casos de acoso y hostigamiento sexual

Maricruz Ocampo Guerrero, directora regional del Centro Latinoamericano para la Paz, la Cooperación y el Desarrollo (Celapaz), aseveró que es necesario que las autoridades educativas verifiquen que todas las instituciones públicas y privadas, desde nivel básico hasta superior, cuenten con un protocolo en caso de acoso y hostigamiento sexual.

Explicó que, en muchas ocasiones, las alumnas de secundaria o bachillerato desconocen cómo pueden reportar este tipo de situaciones y, además, indicó que si los docentes no están informados sobre el protocolo, pueden ser omisos o confundir de qué tipo de violencia se trata.

“Es una obligación, se tiene que hacer, pero a mí por lo general me llegan casos de jóvenes universitarios, pero hace falta conocer el estatus de los protocolos en primarias, secundarias y preparatorias”, dijo.

En otro tema, ya que el Senado de la República aprobó dentro de la miscelánea fiscal para 2022 quitarle el IVA de 16 por ciento a toallas sanitarias, tampones y copas menstruales, Ocampo Guerrero enfatizó que es necesario que en la 60 Legislatura del estado se trabaje y suba a pleno la iniciativa para que en las escuelas públicas se otorguen de manera gratuita estos productos de gestión menstrual.

“Finalmente el gasto en estos productos sanitarios les genera a las familias, sobre todo a las de escasos recursos, costos muy altos y es indispensable para que las niñas puedan sentirse cómodas y no violentadas por la estigmatización que hay en torno a la menstruación”, apuntó.

Por último, señaló que el uniforme universal representa un área de oportunidad para la nueva administración estatal en materia de igualdad sustantiva y perspectiva de género; en particular, que se permita a las alumnas utilizar pantalón en lugar de falda.

“Ya amerita hacer un análisis de cómo los uniformes tienen un impacto diferenciado en niños y niñas, y a las niñas el llevar estas faldas les genera una situación de desventaja e incluso las pone en riesgo”, afirmó.