Los retos del desarrollo sostenible (parte 6)

De acuerdo con las Naciones Unidas, el desarrollo sostenible “es la visión compartida, holística y a largo plazo que los países han acordado como el mejor camino para mejorar la vida de las personas en todo el mundo”. Es un modelo de cambio social que promueve la prosperidad económica, el bienestar social y la protección del medio ambiente, en aras de una sociedad más justa y equitativa, capaz de prosperar en el presente sin comprometer los recursos del futuro.

En 2015, la ONU estableció 17 objetivos para su cumplimiento, los cuales he venido abordando en este espacio. Entre ellos se encuentran los siguientes:

Lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras y resilientes. En 2007, por primera vez en la historia de la humanidad, más de la mitad de los seres humanos vivíamos ya en zonas urbanas. Como sabemos, las ciudades son pivote del crecimiento económico, ya que contribuyen con el 60 por ciento del PIB mundial. Desgraciadamente, en sus procesos de crecimiento ha imperado la codicia capitalista, de tal forma que en los centros urbanos se concentra el 70 por ciento de las emisiones de carbono. Adicionalmente, millones de habitantes viven en los cinturones de miseria, en donde privan la contaminación, los servicios inadecuados y el crecimiento urbano desordenado. A manera de ejemplo, solo la mitad de la población urbana mundial tiene un fácil y rápido acceso al transporte público.

Garantizar modalidades de consumo y producción responsables. El consumo y la producción mundiales llevan la marca del consumismo irresponsable. Para muestra basta un botón: se estima que un tercio de toda la comida producida acaba pudriéndose en los botes de basura debido a medios de transportación y prácticas de recolección inefectivas e ineficientes. Por otro lado, ni siquiera nos tomamos la molestia de reciclar los residuos electrónicos, ya que de cada 7.3 kilogramos de estos solo se reciclan 1.7 kilos.

Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Como bien sabemos los mexicanos, entre nuestras instituciones más afectadas por la corrupción se encuentran la policía y los órganos de la justicia. Por ejemplo, se calcula que la corrupción, el soborno y la evasión fiscal acarrean pérdidas por 1.26 billones de dólares por año en los países en desarrollo. Otro dato preocupante es que 28.5 millones de niños en edad escolar no asisten a la escuela porque residen en áreas duramente afectadas por conflictos de todo tipo. Además, se estima que: a) una de cada tres víctimas de la trata de personas está en edad infantil, b) el trabajo infantil afecta a 160 millones de menores, c) el soborno es cinco veces más probable en los países de bajos ingresos, y d) en 2020 se denunció el asesinato de 331 defensores de los derechos humanos.

(CONTINUARÁ LA PRÓXIMA SEMANA)

Fuente bibliográfica: “Informe de los objetivos de desarrollo sostenible” (2021). Nueva York: Organización de las Naciones Unidas.