Vacuna de Johnson & Johnson es la que más eficiencia pierde con el tiempo

Un estudio de la revista Science indica que la vacuna contra COVID-19 de Johnson & Johnson disminuye su eficiencia hasta un 13.1%
Un estudio de la revista Science indica que la vacuna contra COVID-19 de Johnson & Johnson disminuye su eficiencia hasta un 13.1%

Un estudio publicado por la revista Science indica que la vacuna contra COVID-19 desarrollada por Johnson & Johnson disminuye su eficiencia con el tiempo hasta un 13.1%

La eficiencia contra la COVID-19 de las vacunas de Pfizer, Moderna y Janssen (Johnson & Johnson) disminuye con el tiempo. Un estudio publicado por la revista Science señala que la protección de los tres fármacos cayó, como media, del 87,9% al 48,1 % entre febrero y octubre de 2021, la dosis de Janssen fue la que más perdió  eficiencia, hasta un 13.1%.

La investigación realizada con 780 mil personas en Estados Unidos indica que la mayor pérdida de eficiencia fue para Johnson & Johnson, cuya protección contra la infección pasó del 86.4% en marzo al 13.1% en septiembre de este año.

El fármaco que más duradero fue el de Moderna con un descenso del 89.2% al 58%, mientras Pfizer/BioNTech pasó del 86.9% al 43.3%, entre febrero y el 1 de octubre pasados.

El estudio, según sus autores, es el primero en comparar las tasas de protección decreciente de las vacunas disponibles para la mayoría de los estadounidenses y en informar sobre las tasas de mortalidad tras la infección.

La investigación -firmada por el Instituto de Salud Pública, el Centro Médico de Asuntos de Veteranos y el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, todos ellos estadounidenses- analizó la infección por COVID-19 según la vacunación de 780 mil 225 veteranos.

El periodo de estudio coincide con la aparición y predominio de la variante Delta en Estados Unidos y los patrones de avance de la infección a lo largo del tiempo fueron consistentes por edad, a pesar de la elegibilidad de la vacuna, lo que implica que Delta es el principal determinante de la infección, agregan los expertos.

Además, destacan que la vacunación con cualquiera de los tres preparados protegió contra la muerte a las personas que se infectaron.

El beneficio relativo de las vacunas para la protección contra la muerte fue mayor para las personas menores de 65 años, pero también fue «muy fuerte» en los mayores de esa edad.

El estudio demostró que el riesgo de muerte por COVID-19 era mayor en personas no vacunadas, independientemente de la edad y las comorbilidades.

Por edades, en el caso de los menores de 65 años, las vacunas fueron, por término medio, un 81.7% eficaces contra la muerte: Pfizer un 84.3%, Moderna un 81.5% y Janssen un 73%, según datos de julio a octubre.

Entre las personas de 65 o más años, la eficacia global contra la muerte se cifró en el 71.6%. Moderna un 75.5%; Pfizer 70.1% y Janssen 52.2%.

Esta investigación ofrece «una base sólida para comparar la eficacia a largo plazo de las vacunas contra la COVID-19 y una lente para tomar decisiones informadas» sobre la vacunación primaria, las dosis de refuerzo o medidas como el uso de la mascarilla, según la autora principal de estudio, Barbara Cohn, del estadounidense Instituto de Salud Pública.

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