La pandemia nos reencontró con el arte

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El artista plástico Vertiz Pani aseguró que en todas sus obras creadas durante el confinamiento aparece un avión, como un símbolo inconsciente de su desesperación por salir

Aunque la pandemia de Covid-19 ha paralizado al mundo y ha dejado estragos en diversos sectores, el arte se ha posicionado como uno de los ámbitos culturales que ha sabido adaptarse para reconectarse con la gente.

Para el artista plástico mexicano Vicente Vertiz Pani, quien platicó en exclusiva con “Códigoqro”, desde Madrid, España, la pandemia fue una oportunidad para que la gente se reencontrara con las expresiones artísticas.

“La pandemia nos ha enseñado que muchas cosas que considerábamos elementales ya no son necesarias y nos ha complicado la vida en cuanto a trámites y las relaciones humanas; antes me reunía más con colegas y eso era muy enriquecedor; sin embargo, a mí  como artista me fue muy bien el año pasado, cuando todos estábamos encerrados, yo creo que mucha gente se replanteó que necesitaba la compañía de algo en su casa. (…) En cuanto a la forma de pintar, yo me pasé año y medio prácticamente sin salir y mi concepción de lo que estaba haciendo era entre desesperado e íntimo; si ves mis piezas, en todas las que pinté en ese tiempo había un avioncito que se está yendo y eso, me di cuenta hasta ahora, es el subconsciente”.

El también deportista de alto rendimiento aseguró que se piensa que el artista tiene que ser un personaje fuera de toda actividad física, una idea equivocada, ya que incluso Miguel Ángel y Leonardo hacían largas caminatas para recorrer Europa, y se dijo agradecido de que a él se le dieron las dos cosas.

En cuanto a su proceso creativo y a cómo define su obra, Vertiz Pani compartió que todas sus obras parten de dibujos en pequeños cuadernillos que lleva a todos lados y que va llenando conforme le viene una idea a la cabeza; ya en el estudio, va construyendo ciudades y personajes a través de capas abstractas con letras y frases.

“Un informalismo, expresionista y narrativo que pretende dar instantes de un recorrido por la vida (…) hay piezas que ya son casi abstractas que de repente sale por ahí un perro, un personaje o un edificio (…) está en la frontera entre lo figurativo y lo abstracto”, así definió su obra.

Finalmente, adelantó que está trabajando en una exposición de obra gráfica que probablemente se instale en Madrid, una en Mérida y buscando espacio para un proyecto de gran formato que se llama “Exilio visual”, en el que lleva trabajando varios años; además de una colaboración con el joyero Daniel Espinoza y con un par de diseñadores emergentes españoles para hacer pañuelos y camisetas.