Cuando cambia el contexto, el cerebro se adapta: Facundo Manes

Aunque la llegada de la pandemia no va a cambiar en nada anatómicamente nuestro cerebro, el neurocientífico argentino aseguró que con la sobreestimulación de la tecnología crecerán las enfermedades como el estrés crónico y la ansiedad

Con la llegada de la pandemia por Covid-19 que ha provocado, entre otras cosas, el uso excesivo de las nuevas tecnologías y el aislamiento, han surgido interrogantes sobre cómo estas situaciones afectan el desarrollo del cerebro.

Durante una conferencia en el marco del Hay Festival Querétaro en donde habló sobre su libro “El cerebro del futuro: ¿cambiará la vida moderna nuestra esencia?”, el neurólogo argentino Facundo Manes aseguró que aunque químicamente no se pronostica un cambio en la estructura del cerebro, sí debemos limitar el uso prolongado de la tecnología para evitar enfermedades como la ansiedad.

“El contexto cambió con la pandemia y cuando cambia el contexto, el cerebro se adapta (…) avanzó la telemedicina como no lo hubiera hecho en otras circunstancias, avanzó la educación a distancia, el periodismo remoto, es decir, el contexto cambió y nosotros cambiamos”.

El también político argentino aseguró que se han realizado diversos estudios para entender el comportamiento humano ante las crisis que muestran nuestra capacidad de resiliencia.

“Se ha observado que primero hay un momento de dolor, de ‘shock’, pero después empezamos a encontrar nuevos propósitos en la vida que nos ayudan a entender que el bienestar de los demás es más importante que el nuestro y eso se llama resiliencia y se ha observado que si nos fusionamos con empatía, es muy probable que salgamos más fortalecidos que antes”.

Asimismo dijo que tenemos la falsa creencia de que al hacer multitareas somos más productivos; sin embargo, entre más actividades realizamos, tenemos más probabilidad de equivocarnos.

“Pasar mucho tiempo frente a la pantalla o tener la multitarea no va a cambiar en nada anatómicamente a nuestro cerebro, pero sí nos agota, nos estresa, incluso nos da la falsa ilusión de que somos más productivos, pero si estamos en una reunión de trabajo y ‘checamos’ el WhatsApp, tenemos más posibilidades de no absorber adecuadamente la información que se nos está dando o incluso equivocarnos en el texto del mensaje que mandamos o equivocarnos a quién se lo mandamos; nos estresamos más, nos ponemos ansiosos… Debemos cortar la tecnología en cierto punto, porque si nos vamos a la cama con el celular o la ‘tablet’, nos va a costar trabajo dormir y va a impactar en la calidad de sueño. Un cerebro productivo es un cerebro más atento al presente, más que haciendo multitarea”.

Un modelo híbrido entre la tecnología y el humano

Aunque la inteligencia artificial está avanzando a pasos agigantados, el experto argentino aseguró que es poco probable que la tecnología pueda remplazar al ser humano, pero lo que sí podría pasar en un futuro es que se tenga un modelo híbrido que tome lo mejor de cada uno.

“Hasta hoy en día todos estos algoritmos siguen dependiendo de una integración humana que interprete sus respuestas; yo creo que vamos a ver un sistema híbrido, en el que la tecnología pueda ser mejor que nosotros en muchos temas, pero nunca lo va a ser en habilidades que nos hacen humanos: la compasión, el altruismo, la capacidad de decidir en el corto plazo pensando en las consecuencias a largo plazo, en detectar líderes, lidiar con personas complejas, la empatía, resolver problemas complejos, tener sensibilidad estética, pensamiento crítico, la capacidad de observar y reflexionar para crear intuición; vamos a un mundo en donde vamos a tomar lo mejor de la tecnología y de los humanos”.