Dolor crónico, un mal invisible

El dolor crónico es la primera causa de sufrimiento y de incapacidad en el mundo y, en la mayoría de los casos, no es tratado adecuadamente

Se estima que alrededor de 28 millones de personas en México viven con dolor crónico, un problema de salud que, además de poder resultar incapacitante, afecta al entorno familiar, laboral y social de quien lo padece.

Aunque es bueno sentir dolor, ya que es un signo de alerta de que algo en nuestro organismo no está bien, no se debe normalizar el dolor crónico como un síntoma de alguna afección, ya que este afecta considerablemente la calidad de vida del paciente.

«El dolor crónico no debe normalizarse como síntoma en ciertas condiciones o dolencias, ya que podría desencadenar discapacidad, lo que impide a las personas hacer su vida diaria. El dolor puede y debe ser tratado para garantizar que los pacientes experimenten una mejor calidad de vida», aseguró en una conferencia el doctor Fernando Cantú Flores, algólogo y jefe de la Clínica del Dolor del Hospital Zambrano Hellion de Monterrey.

El especialista definió el dolor así: “Una experiencia emocional y desagradable asociada con, o similar a, la asociada con daño tisular real o potencial”, causada por afecciones físicas, sociales, familiares o psicológicas, y dijo que puede ser agudo o crónico, dependiendo del tiempo en el que se presente.

Con los avances tecnológicos se han desarrollado diversas opciones para el suministro directo, continuo y programable de medicamentos, uno de los más comunes es el sistema de infusión intratecal de medicamentos, una tecnología que alivia el dolor aplicando los fármacos directamente a los nervios que transmiten esta sensación.

Este tipo de tecnología se implanta en el paciente debajo de la piel mediante cirugía y consiste en una bomba programable que almacena y dispensa medicamentos para el dolor y un catéter delgado y flexible que se conecta a la bomba y libera el medicamento en la columna vertebral, específicamente en la médula espinal, donde nuestro sistema nervioso controla o manifiesta este dolor. Este dispositivo no genera dependencia o adicción a los medicamentos.

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