La búsqueda de la atención psicológica, una enseñanza del COVID-19

A través del programa “Jóvenes por la salud”, que integra las vertientes de atención psicológica a través del ‘call center’ de la línea COVID, se han brindado 12 mil 901 intervenciones entre marzo de 2020 y el 2 de julio de este año

A través de un equipo conformado por cerca de 60 psicólogos, entre fijos y voluntarios, el programa “Jóvenes por la salud”, que integra las vertientes de atención psicológica a través del ‘call center’ de la línea COVID, plataforma electrónica, así como para familiares y pacientes con diagnóstico de COVID-19, se han brindado 12 mil 901 intervenciones entre marzo de 2020 y el 2 de julio de este año; además de que, con la estrategia De joven a joven, al mes se atiende a alrededor de 200 personas de este grupo poblacional.

La coordinadora de Innovación en Gestión Emocional de la Secretaría de la Juventud (Sejuve), Itzel de la Peña Lozano, quien también coordina el programa “Jóvenes por la salud”, detalló que, por medio del ‘call center’, del 4 de abril del año pasado al 2 de julio de 2021, se brindaron 2 mil 239 atenciones; a través de la plataforma electrónica, 4 mil 890, entre el 20 de mayo y el 2 de julio; con la estrategia para familiares y pacientes con COVID-19, se realizaron 5 mil 762 intervenciones, del 27 de marzo al 1 de julio.

“Con cada persona nos llevamos tiempo, no es como una llamada, por ejemplo, a algún otro servicio, que generalmente las llamadas a otros servicios duran cinco minutos, tres minutos, nada más buscas información; aquí la situación es que imaginemos que tengo cinco personas al mismo tiempo que tienen una crisis y nos están contactando, y las crisis pueden durar desde los 20 minutos hasta las tres horas de intervención; por eso intentamos tener una gran plantilla para poder cubrir con las necesidades de la población”, puntualizó.

Red de colaboración institucional

Abundó en que el trabajo mencionado no se lleva a cabo de forma aislada, pues se realiza de manera interinstitucional y existe una red para hacer derivaciones de atención eficaces, rápidas y con una pronta comunicación entre las diferentes instituciones y organismos que requieran las personas. Resaltó que anteriormente se habían establecido redes de comunicación y directorios, pero no se habían consolidado ciertos aspectos; sin embargo, con la pandemia de COVID-19, los esfuerzos se materializaron.

“Seguimos en muy buenas gestiones con todas las instituciones, incluso, con las universidades, para seguir desarrollando; no es como ‘ya lo hicimos y aquí nos vamos a quedar’, sino más bien vemos las posibilidades de cómo se mejora el servicio, cómo podemos mejorar cierta intervención, cómo podemos apoyarle a la gente si ahorita me están solicitando; la demanda de esta semana fue por desempleo, que hay mucho estrés por desempleo; entonces, vamos a capacitar a los psicólogos o que busquen recursos para fomentar factores protectores para ese tipo de situación. Así es como constantemente vamos en crecimiento y no es como que nos quedaremos estancados, sino que vamos viendo lo que la gente requiere”, expuso.

Asimismo, recordó que por parte de la Coordinación de Salud de la Sejuve, se provee a la población joven de pláticas en materia de salud emocional y mental a través de diferentes plataformas.

COVID y el reconocimiento de la salud mental

La también psicóloga clínica explicó que la estrategia De joven a joven ya existía desde hace poco más de 20 años; sin embargo, las atenciones psicológicas dirigidas a familiares y pacientes con COVID-19, brindadas por medio del ‘call center’ y en la plataforma electrónica, iniciaron en el contexto de la pandemia de coronavirus. Acotó que estas dos últimas, actualmente, atienden cualquier tipo de situación, sin que necesariamente estén vinculadas a COVID-19, y se dirigen a toda la población.

De la Peña Lozano agregó que, antes de la pandemia, los queretanos no le daban importancia a la salud mental; no obstante, a raíz de esta, la población comenzó a visibilizar el tema y a solicitar ayuda. Mencionó que, en este momento, la ciudadanía ya reconoce sus emociones y experimenta cambios, lo cual representa un panorama distinto al periodo previo a COVID-19, pues, incluso, las intervenciones psicológicas han mostrado un crecimiento.

“Al inicio de todo esto, las temáticas eran un 95, 97 por ciento enfocadas a alguna cuestión de COVID o que estuvieran relacionadas con este, pero ahora son como los estragos de lo que ha causado COVID, estas remanencias: problemas familiares, situaciones, trastornos depresivos, ansiosos, confusiones, duelos y todo este proceso no es como que sea inmediato, sino que ya viene parte de todo un año que ha estado pasando esto; ahorita ya hay nuevas problemáticas que ya la gente no te habla tanto de COVID, pero más bien es qué ha pasado a partir de eso”, señaló.

Por lo anterior, afirmó, los programas implementados aún son funcionales y prácticos, toda vez que se busca una mejora y bienestar.

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