Google homenajea con un ‘doodle’ a «El ruiseñor mexicano», Ángela Peralta

Ángela

Ángela Peralta, conocida como «El ruiseñor mexicano», es hoy la imagen del ‘doodle’ de Google, pero ¿quién fue y por qué la homenajean hoy?

Google ilustró este martes el ‘doodle’ de su página principal con un homenaje a la soprano mexicana Ángela Peralta con motivo del 176 aniversario del nacimiento de la cantante y compositora, mejor conocida como «El ruiseñor mexicano».

Pero, ¿quién fue Ángela Peralta?

Peralta, hija de una educadora y un soldado nacida en el barrio de Las Vizcaínas de Ciudad de México, fue bautizada como María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta y debutó como cantante a los 15 años de edad.

La fama que pronto obtuvo la llevó a Europa, en compañía de su padre Manuel Peralta Páez, y el maestro de canto Agustín Balderas, para presentarse en ciudades como Cádiz y en el Teatro Real de Madrid. Fue considerada “Angelica di voce e di nome(angelical por voz y por nombre).

Peralta fue pionera en la ópera en una época en la cual las intérpretes italianas dominaban ese campo artístico en tanto que las actrices españolas ocupaban la cima del drama. 

A los 17 años, Peralta debutó en el teatro de La Scala de Milán donde interpretó «Lucía de Lammermoor», de Gaetano Donizetti, y su carrera la llevó entre 1863 y 1865 a Génova, Nápoles, bolonia, Florencia, Lisboa, Roma, Turín, Barcelona, San Petersburgo y El Cairo.

Además, compuso numerosas canciones románticas y piezas en estilo de danzas, galopas y valses, añadiendo al repertorio mexicano perdurable temas como «Un recuerdo de mi patria», «Nostalgia», «Adiós a México», «Margarita» y «Pensando en ti».

Algunas de esas piezas creadas por Peralta, quien también era pianista y arpista, se publicaron en 1875 bajo el título «Álbum Musical de Ángela Peralta».

En 1883, cuando visitaba Mazatlán, Sinaloa para una serie de recitales, contrajo fiebre amarilla y murió el 30 de agosto en el Hotel Iturbide donde se alojaba.

Cuatro años después de su fallecimiento los restos de Ángela Peralta fueron depositados en la Rotonda de las Personas Ilustres, entre las sepulturas de dos poetas famosos: Amado Nervo y Luis G. Urbina. 

Entre otros homenajes, escuelas, calles y teatros son nombrados en su honor. Por ejemplo, en Querétaro, desde la calle que lleva su nombre y que inicia el Teatro de la República, se mira el Jardín de San Antonio, que alberga el Templo de San Antonio de Padua, una de las construcciones virreinales más antiguas de la ciudad.