El infierno en el invierno de la vida

A la mayoría de los adultos mayores los agreden física y emocionalmente, pero ellos no denuncian porque generalmente es su familia quien los violenta

A principios de este mes, María cumplió 75 años y en la medida de lo posible trata de mantenerse activa y productiva para no depender de sus hijos.

Con ella vive su hijo, quien, a pesar de tener 45 años, no se ha querido independizar, pero además reconoce que la maltrata emocionalmente.

“Siempre ha sido desamoroso conmigo y cada vez que puede me dice que cuando ya no pueda valerme por mí misma, me llevará, aun en contra de mi voluntad, a un asilo de ancianos en donde me abandonará”.

Recordó que él siempre le ha echado en cara que cuando era pequeño lo dejaba mucho tiempo solo porque debía trabajar, pero lo que él no reconoce es que gracias a ese trabajo tan demandante él siempre obtuvo lo mejor.

“Siempre le di lo mejor: ropa, vacaciones y educación, pero eso él no lo ve y ahora cada vez que puede, me agrede y es muy hiriente conmigo, y como vive en mi casa, le hago de comer y hasta soy su chofer, porque él no maneja”.

Refirió que en mayo él le dejó de hablar por una tontería y por lo tanto el 10 de mayo y el día de su cumpleaños (6 de junio), ni siquiera la felicitó.

Una forma en la que su hijo sabe que puede doblegar a su madre es la parte del uso de la tecnología, pues es un área con la que ella no está familiarizada.

“Él sabe que le tengo que buscar la cara, porque él fue quien me dio de alta para hacer los pagos de mi tarjeta de crédito en línea y forzosamente sabe que le tengo que pedir ayuda y, bueno, también me ha llegado a quitar el Netflix aún cuando soy yo quien lo paga, no sé cómo le hace, pero me desconecta y por días me deja sin poder entrar a la aplicación”.

Con lágrimas en los ojos, reconoció que cometió el error de dejar mucho tiempo solo a su hijo, pero como siempre fue madre soltera, lo único que quería era darle lo mejor.

“Solo le pido a Dios que pueda valerme por mí misma por muchos más años, porque sé que no cuento con mi hijo; en ocasiones quisiera irme lejos, pero cómo me voy a ir si esta es mi casa y aunque le he pedido varias veces que se vaya, no lo hace porque no sabe vivir solo y aunque no nos hablemos, para él es muy cómodo llegar a casa y saber que tendrá un plato de comida caliente”.

Aclaró que nunca ha sido su intención denunciarlo, porque al final de cuentas es su hijo y tampoco quiere perjudicarlo.

Los agreden sus hijos, pero no denuncian: diputada

Historias como la de María hay cientos en la entidad y aunque se han hecho esfuerzos importantes por proteger a este sector de la población, lo cierto es que muchos de los adultos mayores no denuncian, porque en la mayor parte de los casos son sus propios hijos quienes los violentan, reconoció la diputada local independiente Elsa Méndez Álvarez.

Recordó que en agosto de 2019 ingresó una reforma a la “Ley de los derechos de las personas adultas mayores del estado de Querétaro” y al “Código penal” para el estado de Querétaro para que se pudiera agregar como sanción el abandono, el cual sufren en una proporción importante en su familia.

Destacó que de acuerdo con cifras de la Secretaría de Desarrollo Social, hay en el estado 136 mil 381 adultos mayores, de los cuales 62 mil 529 son hombres y 73 mil 852 son mujeres.

“Muchos de los adultos mayores no quieren denunciar porque de quien reciben este maltrato o por quienes fueron maltratados es de su propia familia.

Conozco casos en los que sus hijos son quienes cobran el dinero de su pensión y le dicen a su familiar que no le depositaron o le quitan una parte porque como viven con sus hijos, tienen que aportar; hay quienes sufren agresión física y verbal, y también quienes son despojados de sus cosas con engaños”.

Los abandonan en asilos

Elizabeth Ugalde Álvarez, directora operativa del asilo San Sebastián, reconoció que con frecuencia hay familias que dejan a su pariente y no lo vuelven a ver porque hasta se cambian de domicilio; incluso hay quienes han vivido hasta 24 años en esa institución.

“Ha habido abuelitos que tuvieron 12 hijos y al final del día ninguno vino a verlo, que murieron y que nadie acudió; nosotros tenemos 48 criptas y aquí siguen sus cenizas. La idea de la institución es que al final de la vida estas personas que han sido abandonadas, sientan que esta sigue siendo su casa y su morada”.

Recordó que en México y en gran parte del mundo la población de adultos mayores es la más vulnerable y la más olvidada, y para quien los gobiernos tienen menos apoyos, porque no se le ha dado la importancia a este sector de la población.

“Los abuelitos son una población a la que menos caso le hacemos porque quizás le invertimos más en mujeres y hombres que pueden ser productivos y en los niños que son el futuro, pero a los ancianos no, porque ya no producen y son obsoletos, porque se vuelven un estorbo, en una carga incluso para las propias familias”.

Afirmó que, en unos años, Querétaro va a ser el estado número uno en adultos mayores en el país, pues cada vez los matrimonios tienen menos hijos y hay menos instituciones que puedan cobijar y cuidar a los adultos. De 10 en abandono, siete tienen una discapacidad o limitación para moverse o ser autosuficientes.

“Es necesario que las autoridades apoyen a las instituciones para que haya mayores recursos para ellos, porque de verdad es muy triste que en la vejez nos regalen cosas viejas, regalen lo que les sobra o lo que ya está viejito, o cuando nos metemos la mano a la bolsa buscamos la moneda más chiquita para darles y eso no es dar”.

Destacó que no es suficiente que la sociedad done despensa o ropa, pues la parte afectiva es una de las más importantes y la que menos se atiende.

“Hace falta sensibilizar a las personas y sobre todo a los niños para que sepan cuántos pañales usa un adulto mayor a la semana, cuántos abrazos se les da, qué es la demencia, qué es el alzhéimer, ¿por qué a los pequeños no les gustan los ancianos? porque no tiene dientes, porque están arrugados, porque su piel es áspera y qué pasa con ese ancianito que nos repite las cosas una y otra vez; por eso es necesario educar a los niños para que a su vez eduquen a los adultos”.

Enfatizó que los adultos mayores son las raíces de la población, por eso es necesario cuidarlos, cobijarlos, albergarlos y honrar su vida incluso luego de que ya partieron… pero también honrar a quienes aún están aquí.

Si sirves te ocupo, si no, eres una carga: padre Álvarez

Este 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, sin embargo, el padre Gabriel Álvarez Hernández, director del asilo San Sebastián, afirmó que no debería existir un día, porque con eso se evidencia que hay una carencia o un problema.

Recordó que se considera adulto mayor a la persona de 65 años en adelante, por lo tanto es una población que crece y que tiene su propia problemática, entre ella, el maltrato y el abuso.

“Se ha perdido sensibilidad, porque la gente se vuelve utilitarista, es decir, ‘si me sirves, te ocupo, te pongo atención, te sonrío’, pero si no sirves… Entonces, el servicio lo consideramos en la cuestión económica; entonces, una población que es económicamente activa sería la más importante en un país que busca la estabilidad económica y una persona que más bien es una carga para el gobierno y las instancias de seguridad social, entonces nos molesta”.