Opciones para legalizar una traducción

Lo esencial antes de legalizar una traducción es verificar que ésta haya sido realizada correctamente y para ello se debe certificar mediante un traductor certificado. Foto: Especial
Lo esencial antes de legalizar una traducción es verificar que ésta haya sido realizada correctamente y para ello se debe certificar mediante un traductor certificado. Foto: Especial

La traducción legal se necesita cuando el documento sea de naturaleza legal, es decir, sea una prueba de un hecho, testimonio o evidencia de un crimen

Al traducir un documento o tener un documento traducido y requerir legalizarlo, muchas interrogantes pueden surgir. Empezando por la incertidumbre de no estar del todo seguro si se cumplen todos los requisitos para legalizar un documento, (en el caso de España, los documentos se legalizan en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC). Pero en otros países son otros los organismos pertinentes, por ejemplo, en Reino Unido está la Oficina de las Relaciones Exteriores y Mancomunidad de las Naciones y la Oficina del Secretario de Estado en Estados Unidos, estos organismos apostillan, legalizan y autentican documentos.

¿En cuales casos se necesita de una traducción legal?

La traducción legal se necesita cuando el documento sea de naturaleza legal, es decir, sea una prueba de un hecho, testimonio o evidencia de un crimen, y aunque esto parece sencillo de entender, muchas veces se confunde con otro tipo de traducciones como la jurada, notariada o certificada, pues este tipo de traducciones también son necesarias en conjunto para validar ciertos documentos como documentos de inmigración, partidas de nacimiento, contratos de trabajo, derechos de autor. Lo esencial antes de legalizar una traducción es verificar que ésta haya sido realizada correctamente y para ello se debe certificar mediante un traductor certificado, el cual puede ser contactado en páginas webs que se dediquen a la traducción legal de documentos y luego llevarlo a la notaría por el traductor para comprobar que la traducción fue realizada por el mismo. Se recuerda que el notarizar un documento traducido no se comprueba su exactitud sino su certificación.

En varios países los documentos suelen ser legalizados en embajadas y consulados de países referentes al origen del documento de forma gratuita o con costos simbólicos. Foto: Especial
En varios países los documentos suelen ser legalizados en embajadas y consulados de países referentes al origen del documento de forma gratuita o con costos simbólicos. Foto: Especial

Agendar una cita

Siempre en casi todos los organismos antes de diligenciar los documentos hay que agendar una cita previa debido a que son lugares muy concurridos y solo podrá diligenciarse un máximo de cierta cantidad de documentos al día (10 en España). En el caso de que no se pueda asistir por fuerzas mayores, la persona podrá dejar un poder a un representante legal del titular de los documentos traducidos. También se puede solicitar la legalización mediante un gestor administrativo colegiado, pero tenga en cuenta que al solicitar una cita debe tener en posesión los documentos a legalizar, cualquier traducción que no cumpla con los requisitos será devuelta a la persona. En varios países los documentos suelen ser legalizados en embajadas y consulados de países referentes al origen del documento de forma gratuita o con costos simbólicos.

Apostillar

Este término es igual que legalizar con respecto a documentos que se trabajan dentro de los 115 países que están en el acuerdo de aceptación de documentación internacional de La Haya. Fuera de los países que lo conforman es necesario legalizar las traducciones para su validez internacional. Entre los países en que son válidas las apostillas están Francia, Italia, Holanda, Alemania, Israel, Estados Unidos y muchos otros países de gran influencia internacional. Este método agiliza el proceso debido a que no se exige repetir este proceso por cada país, sino que es una aceptación amplia del documento en distintos países, lo cual puede conllevar mayores costos que el proceso de legalizar una traducción, dependiendo del país.