Alfabetización digital, frente por la democracia y contra la desinformación

Así como hay beneficios en el entorno digital, también hay varios riesgos, debido a que expone a los usuarios de Internet a la desinformación, vulneración de datos personales y actividades ilegales, lo cual mina la confianza en la democracia

Alfabetización digital, frente por la democracia y contra la desinformación

Del mismo modo que existen beneficios en el entorno digital, el cual, por las diferentes herramientas y elementos que ofrece, es considerado como un eslabón importante en los procesos democráticos y en las elecciones, también implica diversos riesgos, ya que expone a los usuarios de Internet a la desinformación, vulneración de datos personales, actividades ilegales, influencia de actores externos en la política interna o en procesos electorales, entre otras situaciones, mismas que, directa o indirectamente, minan la confianza en la democracia.

Lo anterior fue expuesto en la segunda edición de la guía sobre alfabetización y ciberseguridad, titulada “Alfabetización y seguridad digital: la importancia de mantenerse seguro e informado”, publicada por la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la red social Twitter, documento que reconoce los cambios que han surgido durante 2020 y principios de 2021 en temas de digitalización, aparición de nuevas amenazas cibernéticas, entre otras circunstancias.

“Para poder hacer uso en plenitud de las diversas oportunidades que brinda el mundo digital, así como para conocer, comprender y protegerse de los riesgos que presenta este entorno en el cual cada vez se está más involucrado, es importante que la alfabetización digital alcance a todas las personas. Se trata de un elemento esencial para el fortalecimiento de la democracia”, se lee en el texto.

De acuerdo con la publicación, la alfabetización digital también es un proceso indispensable para que aquellos que intervienen desde el ámbito público, actores sociales, grupos de interés, instituciones, los medios, la sociedad civil, los partidos políticos y la ciudadanía en general tengan las capacidades y oportunidades de utilizar los instrumentos que existen hoy para contribuir desde la tecnología con una democracia activa y responsable.

“Aprender a utilizar las herramientas tecnológicas, acceder a la información, deslindar información de desinformación, evaluarla, ser crítico en su análisis, distinguir las fuentes, proteger los datos, resguardar la privacidad son algunas de las condiciones necesarias para reducir la brecha digital, propiciar una interacción segura con las tecnologías y educar para una ciudadanía consciente e informada”, puntualiza.