Compre ahora y pague después

cartera

Este esquema de pago debe utilizarse de manera estratégica, de lo contrario, puede afectar la cartera y el historial crediticio

Al momento de comprar cualquier bien o servicio, existen diversas promociones, descuentos y formas de pago que los usuarios pueden utilizar y sacar beneficios para su cartera.  Un concepto que comienza a ganar terreno es el de Compre Ahora y Paga Después (BNPL por su sigla en inglés).

Este esquema de pagos funciona como un plan de pago a plazos, en donde el comprador aplaza los pagos según lo pactado con la institución financiera. De ser utilizado de forma correcta e inteligente, puede ser de gran ayuda para los hogares y usarse en caso de una emergencia, de ahí la importancia de conocer cómo funciona y sus implicaciones, ya que si se usa de manera indiscriminada puede afectar las finanzas.

Este esquema de pago es una buena estrategia cuando se trata de compras médicas, una emergencia en casa como la descompostura de algún aparato, pero no conviene usarlo para compras como despensa o ropa. Incluso es una buena idea para la adquisición de un electrodoméstico o de muebles para el hogar, si es que se encuentran en promoción.

En contraparte, una de las desventajas es que los establecimientos pueden cobrar comisiones e intereses por este diferimiento, porcentaje que dependerá de cada entidad y que, de usarse de manera indiscriminada, puede generar un sobre endeudamiento y problemas para cumplir con los compromisos financieros, generando una marca negativa en el historial crediticio.

Con información de El Economista