Alerta Unicef sobre “consecuencias devastadoras” para niñas y niños por la pandemia

La Unicef advirtió sobre las devastadoras consecuencias de la pandemia para niñas, niños y adolescentes. Foto: Especial

Después del primer año de la pandemia de COVID-19, la Unicef enfatizó que para evitar “una generación perdida” es indispensable que las niñas, niños y adolescentes puedan volver a las escuelas

Luego de que se cumpliera un año de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al COVID-19 como una pandemia, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió que las niñas y los niños “se están enfrentando a una nueva normalidad devastadora y distorsionada”.

“El número de niños que pasan hambre, están aislados, son víctimas de abuso, sufren ansiedad, viven en la pobreza y se ven obligados a contraer matrimonio ha aumentado. Al mismo tiempo, su acceso a la educación, la socialización y algunos servicios esenciales como la salud, la nutrición y la protección ha disminuido. Las señales de que los niños sufrirán las peores consecuencias de la pandemia durante años son inconfundibles”, alertó la directora ejecutiva del organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Henrietta Fore.

De acuerdo con estimaciones de la institución multilateral, las escuelas donde estudian más de 168 millones de niñas y niños llevan un año cerradas; por lo que uno de cada siete estudiantes ha sufrido episodios de ansiedad, depresión y aislamiento como consecuencia de las políticas de confinamiento y distanciamiento social.

Asimismo, puntualizó que dos terceras partes de los países donde las escuelas siguen cerradas se encuentran en América Latina y el Caribe. Debido al impacto sanitario, económico y social provocado por el coronavirus SARS-CoV-2, por lo menos uno de cada tres menores de edad en edad escolar no tuvo acceso a la educación a distancia durante el primer año de la pandemia.

Pandemia y pobreza

Según un informe publicado a finales del año pasado, la cantidad de niñas y niños que viven en hogares pobres podría incrementarse hasta en 140 millones. Además, la Unicef prevé que la pobreza infantil crecerá 15 por ciento en las naciones en desarrollo.

“Antes de la pandemia, el conflicto, la pobreza, la desnutrición y el cambio climático ya estaban provocando un drástico aumento en el número de niños que necesitaban asistencia. La COVID-19 está empeorando aún más la situación”, explicó el organismo de la ONU.

Salud infantil, en riesgo

Como consecuencia de la suspensión de campañas de vacunación contra el sarampión en 26 países del planeta, más de 94 millones de niñas, niños y adolescentes corren el riesgo de no recibir la vacuna contra dicha enfermedad.

“Hasta noviembre de 2020, entre 6 y 7 millones adicionales de niñas y niños menores de cinco años podrían haber sufrido desnutrición aguda en lo que iba del año, elevando la cifra total a 54 millones de niñas y niños con adelgazamiento extremo. Se trata de un aumento de 14 por ciento que podría traducirse en más de 10 mil muertes adicionales, sobre todo en África Subsahariana y Asia Meridional. Además, la disminución de 40 por ciento en los servicios de nutrición dirigidos a niñas, niños y mujeres podría empeorar otros resultados relacionados con la alimentación”, agregó.

Una generación perdida

Pese a los temores de una nueva ola de contagios y muertes por las diferentes variantes del virus, la directora ejecutiva de la Unicef, Henrietta Fore, urgió que los gobiernos nacionales eviten que los menores de edad sigan sin acudir a la escuela por segundo año consecutivo.

“Para ello, hay que dar prioridad a las escuelas en los planes de reapertura. Esto significa brindar protección social, por ejemplo, a través de transferencias de efectivo para las familias. Y significa también proporcionar servicios esenciales a las niñas y niños más vulnerables. Solo así podremos evitar una generación perdida”, añadió.

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