El Covid-19 mató a su papá y a su hermano

Covid-19

Carlos Ángel Arrieta Llamas aseguró que su hermano murió el 22 de diciembre, mientras que su padre, el 25 de ese mismo mes. Exhortó a la población cuidarse y ser consciente de los estragos que ha provocado el virus

No es broma, el Covid-19 no solo mató a mi papá y a mi hermano y tanto ellos como nosotros, sus familiares, vivimos un infierno, aseguró Carlos Ángel Arrieta Llamas; quien pidió a la población cuidarse y ser consciente de que el virus ha dejado a millones de familias en la orfandad.

Explicó que desde que inició la pandemia, tanto él como sus hermanos y papás acordaron que él sería quien les proveería de lo necesario para que ellos no tuvieran que salir de casa, pues tanto su papá como su hermano eran diabéticos e hipertensos; y, por lo tanto, más propensos a adquirir el virus y a su vez ser parte de una cadena de contagio.

Sin embargo, su hermano Ricardo Israel Arrieta Llamas, quien tenía un pequeño negocio de reparación de celulares y computadoras, decidió abrir el local cuando inició el ciclo escolar para apoyar a los padres de familia que tuvieron que desempolvar teléfonos viejos con el fin de que sus hijos pudieran estudiar a distancia.

“No sabemos a ciencia cierta quién contagió a quién, porque se puede decir que los dos vivían en la misma casa; sin embargo, mi hermano Ricardo fue quien primero se puso grave. Pensamos que alguno de los clientes que acudió a reparar alguno de estos aparatos lo infectó sin saber que tenía Covid-19, pues empezó con una pequeña gripa y terminó con su vida”.

Detalló que la hija de su hermano, de tan solo 10 años, fue quién lo auxilio porque como ya no podía respirar perdió el conocimiento.

“Ha sido muy duro para la niña asimilar la muerte de su padre, sobre todo porque cuando él perdió el conocimiento lo ayudó a pesar de que es ocho veces más la masa corporal de Ricardo; el viernes 18 de diciembre lo internamos, pero como ya estaba muy grave falleció el 22 de diciembre y mi papá, Antonio Arrieta Flores murió el 25 de diciembre”.

Carlos no ha tenido tiempo para llorar, gritar o cuestionar la muerte de su padre y hermano, pues su mamá, su hermana, su cuñado y su sobrina de 14 años también tienen Covid-19; y aunque su cuadro sintomático no es grave, aún no puede decir que ya libraron la enfermedad.