El futuro del automovilismo

Regina Sirvent es uno de los prospectos más interesantes del automovilismo mexicano. Foto: Irma Caballero
Regina Sirvent es uno de los prospectos más interesantes del automovilismo mexicano. Foto: Irma Caballero

Regina es uno de los prospectos más importantes que tiene el automovilismo mexicano. A inicios de este mes, finalizó en el tercer lugar general de la Truck SeriesEl futuro del automovilismo

Regina Sirvent sonríe, reparte autógrafos y fotografías. Es una de las pilotos más populares de la Trucks México Series y quizá de la Nascar México. Antes de que la pandemia alejara al público de las pistas, Regina era una de las más aclamadas. Durante las fechas que se disputaron sin público, las pocas personas que pudieron entrar a la “burbuja de la competencia”, la siguieron buscando para obtener su firma o foto: “Es el futuro del automovilismo mexicano”, afirmaban.

Con las restricciones de la pandemia, el panorama es más claro: las mujeres siguen siendo minoría y de las pocas que hay, solo algunas tienen posiciones claves en equipos o pista. Regina es una de ellas.

Actualmente, es la única piloto de toda la categoría y este año finalizó tercera del campeonato. Antes de la última carrera en Puebla, era una seria contendiente al título; al final, un fuerte contacto la privó de ser la primera mujer campeona de una categoría Nascar.

Al inicio de la temporada, Sirvent se convirtió en la primera mujer en conseguir una victoria en una de las categorías de la Nascar México, luego de ganar en el autódromo de Querétaro. “Hicimos una carrera perfecta. Obtuvimos la pole, dominamos durante las 80 vueltas; además, hicimos la vuelta rápida de la carrera”, señaló en esa ocasión.

Desde la perspectiva de Fernando Hernández, director de prensa de Trucks México Series, quien acompaña a la serie durante todo el año, la categoría es el semillero de pilotos para Nascar: “Tendrá un gran futuro en el automovilismo. Creo que en un par de años las mujeres van a ser parte fundamental de la categoría e incluso creo que en un futuro serán más mujeres que hombres, porque vienen muchas empujando muy fuerte”.

La temporada fue de altos y bajos, pero eso no detiene las aspiraciones de la piloto de la camioneta número 10, quien menciona que su sueño es llegar a la Nascar de Estados Unidos.

“Me gustaría dedicarme a esto, pero también tengo planeado hacer una carrera. Actualmente estudio la prepa, pero me gustaría (estudiar) administración, ingeniería industrial o medicina”.

Con los autódromos sin afición, las expresiones y los sonidos son más claros, Regina deja muchos a su paso, con llamadas de su familia, equipo o compañeros, quienes la detienen para felicitarla o tomarse fotografías.

“Es una mujer piloto, que no es algo muy común en el automovilismo, un deporte con casi 100 por ciento de hombres. Es bastante el avance que ha tenido. Está haciendo las cosas muy bien y tiene bastante nivel de popularidad en Nascar y eso le ayuda mucho”, explica Salvador de Alba, piloto de la Nascar Peak, quien espera en un futuro competir contra Regina.

El próximo año pinta incierto, pero a Sirvent le gustaría correr en la categoría Challenge, un paso antes de la estelar. “Hasta el momento no hay nada seguro”.

Regina sonríe y ve fijamente a los ojos cuando se le cuestiona, su cara denota juventud, pero tiene claros sus objetivos. “Me gustaría quedarme en el programa ‘Drive for diversity’ (programa de desarrollo para pilotos) y de ahí empezar a crecer hacia las arcas o un equipo de Nascar de Estados Unidos”, explica y menciona que durante las pruebas de esta categoría le fue muy bien.

Ruben García, tricampeón de la Nascar, ve a la piloto con un avance significativo: “Ha tenido muchas oportunidades de subirse a coches más grandes en México y Estados Unidos y se adapta muy rápido, creo que es de sus mejores capacidades, adaptarse muy rápido a las circunstancias, y eso le ayudará a salir adelante”.

En la categoría, Regina se enfrenta a 15 compañeros que, igual que ella, buscan probar su talento para lograr escalar posiciones en el serial mexicano. Regina ha tenido acercamientos con los autos Peak, inclusive fue invitada a probar uno en el óvalo de San Luis Potosí.

“Practiqué con el equipo ANVI Motorspors. ¡Me encantó! Fui con varios pilotos que le saben bien, como Óscar Torres, Víctor Barrales, Alex de Alba; ellos me dijeron que le di muy bien, yo me sentí muy cómoda en el auto, creo que ya estoy lista para dar ese brinco a la siguiente categoría”.

La competencia en la pista es feroz, nadie da ni un centímetro que signifique ventaja, pero bajo los autos las amistades y el compañerismo son parte de la categoría. En el caso de Sirvent, lleva una buena relación con los pilotos de las tres categorías y con sus coequiperos, con quienes pasa la mayor parte de las fechas de la competencia.

“Paco Ablanedo y Juan Antonio Reyes son compañeros de Regina. Los tres llevan una buena relación y hacen que mejore su participación en la categoría”, explica Fernando Hernández.

Regina apunta al futuro y dice que quiere “ser la próxima Danica Patrick”, expiloto experimentada en Nascar e IndyCar; también tiene en Daniel Suárez su referente a seguir, pues el mexicano se ha abierto camino en la Nascar de Estados Unidos.

En México, hay poca participación femenina en los seriales de automovilismo, pero se puede destacar la intervención de Mara Reyes, Estefanía Reyes, Gisela Ponce y Majo Rodríguez. La piloto de 17 años señala que el automovilismo en México está creciendo, de la cual ella es partícipe: “Le doy clases a niñas en karts, ah… y también niños (esboza una sonrisa a modo de disculpa). Yo siempre trato de dar un ejemplo positivo y creo que lo estamos logrando”.

Otro de los compañeros de Regina es el queretano Michael Dörrbecker, quien menciona que el automovilismo es uno de los pocos deportes en los que se puede competir hombres y mujeres igual por igual. “Ha puesto la playera de igualdad de género que tiene que haber en nuestro deporte”.

Sirvent también participa en la Súper Copa, serial de automovilismo en México, campeonato en el que pilota un tractocamión, que tiene todas las características de un camión comercial, solo con modificaciones en seguridad y maniobrabilidad.

“Me divierto mucho (en los tractocamiones). Me gustaría probar los Mercedes (turismos), pero mi objetivo principal es Nascar Peak y poder subirme a los V8”.

Regina comenzó en automovilismo a los nueve años, impulsada por su abuelo, José, quien le compró su primer kart; cinco años después, se subió a una Truck de la Nascar, en la cual comenzó a escribir su historia.