Periodismo y religión… o más bien religiones

Un día histórico, una noche que estará en el recuerdo de millones de personas, fue ver una Basílica de Guadalupe completamente vacía. Ni una sola persona avanzando sobre sus rodillas ni cargando kilos y kilos de flores para cumplir su manda el 12 de diciembre de 2020.
Una escena casi similar a la de Semana Santa, cuando apenas unas cuantas personas cumplieron el ritual de representar un momento de la vida de Jesús en Iztapalapa.
Estos dos ejemplos nos mostraron otro tipo de periodismo: aquel que depende de fechas para contar las mismas historias de siempre. Eso que podríamos nombrar como “periodismo de efeméride”.
Y si le agregamos, llegaremos a una conclusión casi obvia y que yo he comentado desde hace varios años con mis colegas periodistas: el periodismo mexicano cojea en su objetividad cuando habla de religión.
Esto me recuerda una anécdota.
En 2008 fui invitado a asesorar de manera externa un proyecto de investigación académica en la desaparecida carrera de periodismo del campus Ciudad de México del Tec de Monterrey.
Una veintena de estudiantes dirigidos por la entrañable María Elena Meneses trataba de encontrar cuáles eran los valores deontológicos del periodismo mexicano y, en una de las tantas charlas, un grupo de jóvenes colegas se quejaba de que los medios de países islámicos tenían problemas éticos porque anteponían su fe en Alá sobre el periodismo.
Yo les aclaré que no había ningún conflicto ético si consideramos que en la religión islámica hay valores que no entendemos, pero que en todo caso los medios mexicanos no solo tenían problemas éticos, sino que hasta pecaban de hipócritas porque defendían un Estado laico, pero todos los lunes traen en portada la homilía del cardenal o de su obispo local.
Y sí, el periodismo en México ha sido procatólico. Cubre fechas y ceremonias católicas, da portadas a discursos católicos, acompaña las visitas del líder mundial del catolicismo, pero ignora al resto de expresiones de fe.
En México hay más de 9 mil 400 cultos registrados ante la Secretaría de Gobernación, pero la prensa solo habla de una.
Puede que el catolicismo sea el rito más numeroso, pero hay otras formas de fe y hasta existe el ateísmo y sobre eso la prensa nunca publica.
Independientemente de la fe que tenga cada quien, ignorar desde el periodismo a cualquier rito que no sea el católico no solo promueve esquemas de discriminación, también vulnera derechos y obstruye el flujo de información, pues más allá de la fe, las otras expresiones religiosas también tienen que ver con la política, la economía, las leyes, los delitos y la vida cotidiana de cualquier persona y, por tanto, son de interés público y periodístico.

*********

*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”. Conduce el programa “Periodismo hoy”, que se transmite los martes a las 13:00 h, por Radio Educación.