Psicología de la salud

La psicología de la salud es una área de la psicología contemporánea que se encarga del estudio científico de las variables biopsicosociales que influyen en el bienestar psicológico, en la calidad de vida de las personas cuando presentan algún trastorno físico o acompañan el desarrollo de una enfermedad. Uno de sus exponentes en México fue el Dr. Luis Oblitas Guadalupe, de quien guardo gratos recuerdos y que tuvo una participación importante en la capacitación de muchos médicos y profesionales de la psicología.
Desde hace 35 años, este enfoque de intervención hospitalaria se ha convertido en el mayor crecimiento y desarrollo de la práctica en la psicología. El estudio científico de las dimensiones biopsicosociales del bienestar y la salud nos permite comprender el comportamiento saludable y la pérdida del mismo. Cuando los médicos se especializan en psicología, no en psiquiatría, adquieren conocimientos de una medicina conductual y ven al paciente como persona y no solo como un cuerpo físico.
La psicología de la salud está interesada en la promoción y el desarrollo de los comportamientos que generan salud y bienestar, así como la práctica regular de ejercicio, alimentación balanceada, patrones de sueño, afrontamiento del estrés, calidad de vida, prevención de accidentes, etcétera; así como los factores que determinan la enfermedad, como un estilo de vida estresante, falta de apoyo psicosocial, adicciones, baja autoeficacia, niveles altos de ansiedad y depresión, vida sedentaria, alimentación rica en grasas, falta de compromiso en la atención médica, etcétera.
El campo de estudio de la psicología de la salud abarca algunos de los siguientes temas: comportamiento y salud, psiconeuroinmunología, estrés en enfermedad, factores conductuales de las enfermedades crónicas terminales (como los trastornos cardiovasculares, el cáncer y la diabetes), la prevención del tabaquismo y alcoholismo, la adherencia terapéutica, la preparación psicológica del paciente que va a ser sometido a un trasplante, programas de salud comunitaria, psicología de la salud hospitalaria y aplicación de técnicas psicológicas para el manejo psicológico de la hipertensión, gastritis, insomnio, asma, entre muchos otros síntomas o padecimientos.
Cuando un paciente hospitalizado llega a ser atendido desde el enfoque de la psicología de la salud, se busca crear un ambiente calado, seguro, ético y respetuoso, que nos permita identificar los factores comportamentales de la enfermedad que presenta. Incorporamos aspectos psicoeducativos para la prevención de complicaciones, pues se describen las conductas saludables a seguir, teniendo un mejor manejo de las principales estrategias de intervención psicológica.
Así pues, es muy recomendable que las personas que inicien un padecimiento crónico o se encuentren en situaciones de hospitalización médica tengan la asistencia del personal de psicología o un acompañamiento emocional asertivo, sin caer en los sobrecuidados o en la devaluación de las capacidades de la persona. Una enfermedad física es una oportunidad para revisar y revalorar el potencial psicológico que poseemos. Es también una oportunidad de cambio y crecimiento psicológico. No dejemos que los estigmas generen heridas eternas en nuestro organismo y en nuestra mente.

* Presidente del Colegio Estatal de Psicólogos de Querétaro, AC, y psicólogo clínico adscrito al Hospital General del IMSS-Querétaro.