Querétaro, en el liderazgo de la Under2 Coalition

La noticia tiene algo más de un mes, pero por su relevancia no quiero dejar de destacarla. Y es que resulta que el gobernador Francisco Domínguez, en representación del estado de Querétaro, ha asumido el rol de copresidente de la coalición Under2 para la región de América Latina, y desde aquí celebramos que así sea.
Para los que se pregunten qué es eso de Under2, se trata de una coalición de gobiernos regionales y subnacionales que, tras la firma del Acuerdo de París en 2016, decidieron unirse en una comunidad global de gobiernos comprometidos con la acción climática para mantener al mundo debajo de ese rango de dos grados centígrados como aumento de la temperatura global promedio, que es precisamente el fin del Acuerdo de París. De ahí su nombre Under2, que quiere decir eso en inglés: debajo de dos.
Habiendo conocido hace un par de años en California a algunas de las mentes que prefiguraron y participaron en el nacimiento de esta coalición global, en la que el estado de California jugó un rol preponderante, puedo destacar la gran importancia que tiene el trabajo y el compromiso de esta organización.
Frente a la pérdida del liderazgo que jugaron los Estados Unidos en la conformación del Acuerdo de París con la llegada de Donald Trump a la presidencia de ese país, algunos estados de la Unión Americana, en cuya agenda la cuestión ambiental y climática es un aspecto central, decidieron no quedarse con los brazos cruzados, el Estado de California, entre otros, decidió que, si los Estados Unidos abandonarían su rol de líder en estos temas, ellos no abandonarían la agenda. Y así nació Under2, a partir de gobiernos locales y regionales que, a través de un memorándum de entendimiento han decidido asumir un compromiso y una agenda a nivel local, con independencia de su participación en los objetivos nacionales. Esto es, se trata de un esfuerzo adicional que a nivel local algunos gobiernos han decidido emprender, y entre ellos destaca positivamente la participación del estado de Querétaro.
Así, en días pasados el gobernador Francisco Domínguez ha asumido este rol de liderazgo junto a otros gobernantes del mundo. Lo acompañan en esta copresidencia Nicola Sturgeon, primera ministra del gobierno de Escocia; Sihle Zikalala, premier de KwaZulu-Natal, y el gobernador de California, Gavin Newsom.
En el contexto nacional en el que pareciera que algunas de las políticas públicas elementales para lograr cumplir con los objetivos del Acuerdo de París poco a poco parecen desbaratarse (piénsese en todas las trabas que hoy por hoy enfrenta la energía limpia para entrar en funcionamiento en el país), el esfuerzo de los gobiernos locales se vuelve indispensable en los esfuerzos de prevención y adaptación al cambio climático.
Confesando que en mi perspectiva académica me siento particularmente atraído por el uso de instrumentos económicos para abordar problemas ambientales y solucionar fallas de mercado, celebro particularmente que el estado de Querétaro ha empleado incentivos e instrumentos financieros para promover los servicios ambientales de captura de carbono que se brindan con la conservación de inmuebles con masa forestal en la Reserva de la Sierra Gorda. La pregunta en estos temas, para variar, es un tema de números. ¿Cuál debiera ser el monto proporcional a los servicios ambientales que se pague a cada propietario que asiste en la conservación de su inmueble? Pero ese es un tema para otra discusión. Lo importante, al menos en esta redacción, es que en el estado de Querétaro se piensa ‘out-of-the-box’, como se dice con un anglicismo ya popular. Desde aquí se reconoce el esfuerzo de las autoridades de nuestro estado que están pensando así.

*El autor es maestro en Derecho Ambiental y Políticas Públicas por la Universidad de Stanford, y socio en Ballesteros y Mureddu, S.C.