¿Viva México?

Este 15 de Septiembre será diferente… la arenga de ¡Mexicanos!: ¡Vivan los héroes que nos dieron patria y libertad!, ¡Viva Hidalgo!, ¡Viva Morelos!, ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!, ¡Viva Allende!, ¡Vivan Aldama y Matamoros!, ¡Viva la Independencia Nacional!, ¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡Viva México!, y el tañer de las campanas no resonará a lo largo y ancho del país, en medio de una fiesta multicolor de fuegos artificiales y cueterío.

No habrá miles de mexicanos en las calles… no habrá verbenas populares… no habrá venta de enchiladas, pozole, tacos dorados, guajolotes, tostadas, sopes, esquites y tamales por doquier… tampoco los coloridos puestos con alfajores, camote, jamoncillos, rollos de guayaba, dulces de tamarindo, obleas, limones con coco, borrachitos, frutas cristalizadas, alegrías, cocadas, ates, glorias, palanquetas y muéganos.

Ni puestos para comprar a los niños juegos de lotería, baleros, pirinolas, canicas, piñatas, yoyos, trompos, atrapanovias, muñecas de cartón o de tela, luchadores de plástico… ni trompetas de plástico, matracas, enormes sombreros de paja, banderas, caras pintadas y atuendos tricolores.

No habrá pequeños en los jardines de niños y primarias ataviados del Cura Hidalgo y Doña Josefa; no habrá repicar de campanas en las escuelas, ni se escucharán sus vocecitas vitoreando a los héroes que nos dieron patria…

Lo que sí habrá es luto por los más de 70 mil fallecidos que ha dejado la pandemia en el territorio nacional: hombres, mujeres, jóvenes y adultos mayores; hospitales repletos de contagiados de COVID-19, muchos de ellos conectados a un ventilador, que luchan por ganar la batalla; personal de salud que carga en su espalda y en su ánimo el agotamiento de más de seis meses de intensa labor en la que su propia vida ha estado en riesgo; la soledad y angustia de quienes ─portadores del virus─ se encuentran recluidos en la habitación más recóndita de su domicilio, alejados de sus familiares, a la espera de que el SARS-CoV-2 finalmente se aleje de sus cuerpos…

Lo que asimismo habrá es la incertidumbre de haber perdido un trabajo, de haber cerrado un negocio o de pertenecer a aquellas actividades no esenciales que aún no están permitidas…

Pero en esta nueva normalidad en la que nos encontramos este 2020 también están los más de 550 feminicidios, las más de 260 mujeres víctimas de trata, los más de 124 mil casos de violencia familiar, las más de 9 mil violaciones, los más de 17 mil homicidios dolosos, los cerca de 500 secuestros, los cerca de 300 casos de trata de personas, los más de 5 mil 500 robos a transportistas, los más de 35 mil a transeúntes, los cerca de 7 mil robos en transporte público colectivo, los cerca de 56 mil robos a negocios, los más de 44 mil 500 delitos de narcomenudeo, los más de mil 100 delitos contra el medio ambiente…

Además está el México fragmentado y conflictuado, en el que una parte de la población parece odiar al resto… en donde quienes no se declaren fieles seguidores de la 4T son conservadores o pertenecen a la mafia del poder… en donde solo existen los que están con el presidente y los que están en contra… en donde no caben las medias tintas.

El 15 de Septiembre no será pues el Grito de Dolores el que haga aflorar el patriotismo; porque el orgullo nacional está de duelo, el grito que surge es de dolor… y la manifestación debería ser en contra de la discordia y la desunión, porque México duele en pleno mes patrio… y duele mucho.