El presidente político-religioso

Este domingo, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la decisión de la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) de declarar procedentes las medidas cautelares solicitadas por el PRD y el PAN ─por el uso de símbolos y expresiones religiosas en uno de los spots del Segundo Informe de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador─ en la que ordenó a los concesionarios de medios electrónicos que suspendieran su transmisión y, al propio presidente, que lo retirara de los sitios de internet bajo su dominio.

“Tenemos nuestra conciencia tranquila y la dicha enorme de estar ayudando a la gente humilde, a los necesitados, a los desposeídos. Los conservadores sostienen que estamos llevando al país al comunismo. El Papa Francisco ha dicho que ayudar a los pobres no es comunismo, es el centro del evangelio, es decirles: tengan para que aprendan”; señalaba el mandatario, en el video.

Para los partidos, el promocional afectaba los principios de equidad, imparcialidad, certeza y objetividad ─en el marco de las elecciones en Hidalgo y Coahuila─; violaba los artículos 24 y 130 de la Constitución, por incluir un elemento religioso en el mensaje denunciado; y menoscababa a las fuerzas políticas opositoras al usar frases como “los conservadores”.

La Comisión de Quejas había determinado que las alusiones al Papa Francisco y al Evangelio sí contrariaban el principio de laicidad y atentaban contra la independencia y neutralidad del Estado mexicano y los servidores públicos respecto a las iglesias y creencias religiosas.

López Obrador calificó entonces la decisión como censura y confirmó que había recurrido al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF): “El papa Francisco es, además de líder religioso, jefe de Estado (…) No nos podemos quedar callados y aquí está prohibido prohibir, libertad plena”, acotó.

Andrés Manuel constantemente hace referencia a ideas o elementos religiosos; de hecho, con frecuencia ha equiparado su política social con el Cristianismo: “Me van a criticar, pero lo voy a decir: miren, ¿por qué sacrificaron a Jesucristo?, ¿por qué lo espiaban y lo seguían? Por defender a los humildes, por defender a los pobres, esa es la historia real. Entonces, que nadie se alarme cuando se mencione la palabra cristianismo. Cristianismo es humanismo.”

Al Papa lo ha citado en varias ocasiones, sobre todo tras la publicación “El comunismo que viene para México”, del controversial y muuuy cuestionado Arzobispo Emérito de Guadalajara, el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez; quien ─en resumen─ aseguró que el actual gobierno se encamina hacia un régimen ateo, que se apropia de los bienes materiales para repartirlos entre los pobres, dictatorial y que va en contra de la familia y de la vida: “Esta es la realidad que se aproxima para México, con la pasividad nuestra, porque no captamos la gravedad del problema.”

En Querétaro existe un antecedente en la pasada elección, en el que el Tribunal Electoral del Estado anuló la elección en Huimilpan porque la candidata del PAN/PRD, Leticia Servín Moya, había usado símbolos religiosos; aunque la decisión fue revocada por la Sala Regional del TEPJF, entre otros argumentos, porque consideró que no solo se debe tener en cuenta “la simple aparición de un determinado elemento religioso o la función de alguna expresión lingüística que pudiera encontrarse referida a algún tipo de credo, sino que debe analizarse, de manera contextual, el uso que se da a tales elementos o expresiones; con la finalidad de inferir, de manera sólida y consistente que lo pretendido era utilizar la fe del conjunto social en beneficio de un determinado actor político”.

Así las cosas, e independientemente de la resolución del TEPJF, resulta más que evidente la concepción político-religiosa de López Obrador, en la que a decir de especialistas como Roberto Blancarte, en “AMLO y la Religión”, su combate a la corrupción es “Como si quisiera construir una alianza católico-cristiana-nacionalista en la que el jefe del Ejecutivo es una especie de supremo sacerdote que conduce al pueblo a su salvación tanto material como espiritual”.