Septiembre mes de la Psicoterapia

El perfil de un profesional de la psicología, del área clínica, está estructurado para desempeñarse en el campo de la salud mental. Para ello, se requiere de una educación formal en la comprensión y estudio de procesos mentales de los seres humanos y contar con título y cédula profesional emitida por el estado o la federación. La y el psicólogo carecen de licencia médica, por lo que no pueden administrar fármacos; generalmente están facultados para diagnosticar, intervenir, evaluar y atender diversos padecimientos que afectan la salud psicológica de un paciente, especialmente aquellos que tienen como origen o causa principal alguna alteración en los procesos mentales.
La capacidad de atención de un psicólogo clínico depende de su actualización y especialización. La gran mayoría están capacitados para atender problemas emocionales relacionados con estados de depresión, ansiedad, estrés, fobias y pánico; otros se especializan en problemas conductuales y desadaptativos en niños y adolescentes, como son el mutismo selectivo, el déficit de atención, la enuresis nocturna, la agresividad infantil o conductas desafiantes oposicionistas; también hay quienes trabajan de forma multimodal con otros especialistas para atender casos de anorexia nerviosa, trastorno depresivo mayor, trastorno obsesivo-compulsivo y disfunciones sexuales. Psicólogos con un mayor grado de especialización pueden atender trastornos del estado del ánimo secundarios a epilepsia y esclerosis múltiple, desórdenes sociales en psicosis no afectivas, abordar problemas de pareja y familia, realizar psicometría forense y también diseñar programas de atención primaria a la salud mental o psicoeducación.
El psicólogo clínico procura que su abordaje sea psicológico, es decir, carezca de intervenciones corporales o biológicas, y su herramienta por excelencia es la entrevista psicoterapéutica. El término de psicoterapia se refiere a un modelo de intervención clínica estructurado donde el agente de intervención es un trabajo psicológico de mediano a largo tiempo de duración. Es decir, es un tratamiento que -al igual que un fármaco- se administra al paciente basado en datos científicos que justifican su elección para atender una situación específica. La psicoterapia, al igual que todos los tratamientos clínicos, es delicada y requiere de ser administrada por un experto.
Al igual que en la medicina alopática, en la psicoterapia existe más de una estrategia distinta que propone la mejor forma de atender a una persona y a su padecimiento. Así como algunos pacientes responden mejor a un tipo de fármaco que a otro, en el caso de la psicoterapia, un mismo tipo puede funcionar mejor para un paciente que para otro. Un adecuado diagnóstico y una ética profesional son la guía que tiene el psicoterapeuta para determinar qué tipo de abordaje es el mejor para cada caso individual.
El gremio de las y los psicólogos que se han formado y realizan psicoterapia ha convocado para que septiembre sea, por primera vez, “mes de la psicoterapia”. Durante este tiempo, se realizarán sesiones psicoterapéuticas a costos accesibles, se organizarán conferencias a distancia y se utilizarán las redes sociales para informar a la población sobre los modelos, técnicas y usos más comunes de la psicoterapia, sin olvidar su normatividad ética. Esta iniciativa queretana está teniendo respuesta en las organizaciones del gremio en el país y no dudemos de que en los siguientes años tome una mayor importancia y cobertura.

* Presidente del Colegio Estatal de Psicólogos de Querétaro, AC