El Covid en siglas

No sé si lo has notado, pero cada vez es más común recurrir a siglas para denominar cualquier cosa que sea larga de decir. Así, nos encontramos más cómodos diciendo, por ejemplo, “Mi hijo tiene ADD y lo estamos tratando”, o, lo que es lo mismo, el niño no puede concentrarse, el maestro no lo aguanta y estamos a punto de volvernos locos con él”.
Pues bien, como el fenómeno pandémico que hoy estamos viviendo es igual o más complejo de lo que causa un pequeño con desorden de atención, aquí les va un resúmen en siglas de los diferentes tipos de emociones, reacciones y acciones vividas en estos tiempos.
De entrada, cuando se escuchó por primera vez acerca de la pandemia que se venía, hubo, en términos generales, tres tipos de reacciones: la de los AAA (Asombrados, Angustiados y Aprensivos), quienes cerraron puertas, ventanas y cortinas de sus negocios y se apertrecharon de inmediato en sus cuevas; la reacción de los AII (Alertas, Investigando e Informándose), los cuales siguieron sus vidas con cautela, sin exponerse demasiado y a la espera de instrucciones del gobierno (uff, aquí sí les falló la estrategia); y los DEB (Escépticos, Desconfiados y Burlones), grupo singular que tardó un rato en creer que el virus existía -o sigue sin creerlo-, defendiendo vehementemente que es una invensión para dominarnos o que lo hicieron de pipeta en un laboratorio los chinos o que ha sido creado para exterminar a los más débiles, en una especie de plan macabro de las cúpulas del poder. Pero no te aburro más, seguro -como yo, querido lector- ya lo habrás oído todo. Prosigamos.
Una vez que el bicho (como le llaman los pequeñitos al Covid-19) se instaló para no irse pronto, las emociones se desataron de muchas maneras. Para los MDT, el Miedo, la Depresión y la Tristeza eran la tocada. Seguramente venían de ser los ya descritos AAA y esto es lo que se esperaba que siguiera para ellos. Este grupo alertó a toda la familia sobre los más negros pronósticos, compró el supermercado completo para asegurarse de subsistir durante la ecatombe -harto papel del baño, incluido- y empezó a redactar su obituario.
Reaccionando fuerte también, estaban los EFA, muy Enojados, Frustrados y Sintiéndose amenzados por el enemigo invisible. Estos, poco a poco y conforme se prolongaba el encierro, se convertirían en los Neuróticos, Impacientes e Intolerantes de la casa (INI), ya sea del tipo NP (neurtoticos pasivos, rumiando en un rincón) o los NA, quienes arremeterían activamente contra todo el que se dejara.
Y, por último, en su mejor versión emocional, estaban los PEE, hiperpositivos, Entusiastas y Esperanzados en un mundo mejor a partir del Covid-19; son, por ende, los responsables de tantos y tantos -y tantos- videos “superemotivos” acerca de lo limpio y verde que se estaba poniendo el planeta y lo mucho más felices y unidos que seríamos cuando todo esto terminara.
Ahora, en cuanto a lo que los protocolos de salud han provocado, podemos decir que han emergido tres grandes grupos de acción y choque en la prevención de este insigne vírus. Así, surgen los peculiares OCA, que Compulsivamente Obsesionados -fascinados, diría yo- con el Alcohol, tienen la piel ajada y seca de tanto rociar-bañarse en esa sustancia. Y seguirán por un largo rato haciéndolo.
Encontramos, también, a los CVO (Concientes, Voluntarios y Obedientes), quienes no han tenido problema alguno para hacer de las instrucciones de limpieza una forma de vida, sin sufrirla, solo ejerciéndola. Junto a ellos, obligados a seguirlos, los IIO, en su mayoría niños y más adultos de los que desearíamos, obedecen sin voluntad desde la inconformidad y el hartazgo.
Y, no menos importantes por lo peligrosos que resultan, los especímenes DIE -así los denominaremos por su naturaleza salvaje-, quienes, Desobedientes, Inconcientes y Estúpidos, suben, bajan, entran y salen de todos lados sin tapabocas, sin desinfectarse y sin -digamos- progenitora.
Ahora, te preguntarás -si ya te aturdí, una disculpa- ¿por qué tanta clasificación? Por una simple razón: porque es básico comprender que conocer de dónde venimos definirá hacia dónde iremos, lo cual nos obliga a estar atentos para evitar a esos personajes “víctimas” de la pandemia, sabiendo que no será raro que, de encontrarlos, nos violenten de muchas maneras, ya que pronto saldrán a la calle libremente, sin protección o sanitización, sin filtros ni ataduras, para toser y estornudar -física y emocionalmente- sobre quien se deje. Es decir, para identificar a los DIE, INI y EFA, que andarán por ahí como todos unos NA y que, si no nos cuidamos de ellos, nos pondrán en peligro a los AAA, PEE, AII, CVO y OCA. ¿Así o más claro?