Vida digital más allá de la muerte

La patente de Microsoft plantea la intrigante posibilidad de reencarnar digitalmente a las personas como un bot de chat, a través de sus datos de redes sociales, imágenes y notas de voz

La empresa Microsoft registró una patente para que pueda llevar la personalidad de un individuo a un ‘chatbot’, a través de datos que van desde imágenes, notas de voz, publicaciones en redes sociales, correos electrónicos, cartas escritas a mano e incluso videos, lo que permitiría también ofrecer un modelo 2D o 3D de la persona para algunas conversaciones.

De acuerdo con la revista especializada en ciencia y tecnología «Popular Mechanics», uno de los medios que publicaron la historia, la patente menciona que estos ‘chatbots’ podrían estar basados en personas que ya fallecieron.

“La persona específica (a la que representa el ‘chatbot’) puede corresponder a una entidad pasada o presente (o una versión de la misma), como un amigo, un pariente, un conocido, una celebridad, un personaje de ficción o una figura histórica, etcétera.

“La persona específica también puede corresponder a uno mismo”, agrega la patente, lo que da la posibilidad de que las personas entrenen una versión digital de sí mismas antes de morir.

El ‘chatbot’ incluso podría sonar como la persona real. “En algunos aspectos, se puede generar una fuente de voz de la persona específica usando grabaciones y datos de sonido relacionados con la persona específica”, afirma la patente.

Asimismo enfatiza el grado en que este ‘chatbot’ será entrenado para los rasgos personales del individuo, en particular sus “atributos conversacionales, como estilo, dicción, tono, voz, intención, longitud y complejidad de la oración / diálogo, tema y
coherencia”.

Si el bot de chat no tiene suficientes datos para proporcionar una respuesta sobre un tema específico, se pueden usar almacenes de datos de conversaciones de fuentes colectivas para llenar los vacíos, lo que es casi literalmente poner palabras en la boca de las personas.

La patente también se ocupa del complicado tema de manejar los perfiles de los muertos, lo que sugiere que el bot puede incluso ser consciente de que está imitando a una persona muerta.