Intenté suicidarme dos veces: enfermo de depresión

depresión

En el marco de Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, Iker Vega Carrillo reconoció que durante el confinamiento el año pasado, atravesó un proceso muy doloroso que casi le cuesta la vida en el segundo intento de suicidio

La depresión es una enfermedad que se debe identificar y tratar de manera individual porque todos los casos son diferentes, coincidieron en manifestar personas que durante la contingencia sanitaria por el Covid-19 han atravesado por situaciones que incluso a uno de ellos casi le cuesta la vida.

En el marco de Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, Iker Vega Carrillo reconoció que durante el confinamiento el año pasado, atravesó un proceso muy doloroso que casi le cuesta la vida en el segundo intento de suicidio.

“Varias cosas se me juntaron, la ruptura de mi pareja y experimenté varias pérdidas tanto económicas como laborales que me ‘pegó’ directamente en mi estado anímico, por cosas que yo ya venía arrastrando y una depresión se convirtió en algo crónico, en algo que no pude parar porque se creó una bola de nieve que terminó con dos intentos de suicidio; el segundo casi fatal, pero afortunadamente me salvaron la vida”.

Refirió que cuando esto pasó, lo internaron en una clínica donde estuvo nueve semanas aislado; tiempo que le sirvió para reflexionar y tener otra visión del mundo y de la vida.

“Hay que entender algo: yo estaba enfermo, no es que me haya intentado suicidar por mi ruptura amorosa, sino que yo ya estaba enfermo de depresión; enfermedad que hay que identificar y hablar para someterse a tratamiento”.

Paulina Rosales Prieto, por su parte, narró que desde hace años acude con un psicólogo; por eso, cuando durante la contingencia que se vio bajo mucho estrés laboral, escolar y social, le sirvió mucho el apoyo de un profesional.

Explicó que hace un par de meses se sintió mal y cuando publicó en su página de Facebook si alguien sabía de algún parque solitario para ir a llorar, recibió muchas muestras de apoyo que la hicieron sentir bien; pero, sobre todo, se sorprendió de la cantidad de personas que se sentían como ella y que no se atrevían a externarlo.

“Siempre nos enseñan que no puedes expresar tus emociones y que tienes que estar siempre tranquilo, pero las personas somos personas y es imposible que una persona tenga alguna emoción lineal todo el tiempo”.