Pase lo que pase, la atención debe centrarse en el paciente

paciente

Dalia Álvarez Padilla, voluntaria de la Cruz Roja Mexicana delegación Querétaro, relató su experiencia al participar en el programa “Llamadas de aliento” que implementa la benemérita institución

El personal de salud iba y venía. En las camas del hospital había pacientes con Covid-19 que, aparentemente, se veían muy bien; sin embargo, al lado tenían personas intubadas. A pesar del entorno, era inconcebible perder la concentración, pues había que enfocar la atención en el paciente que tenías enfrente para explicarle que había la posibilidad de que tuviera una videollamada con su familia.

Así relató Dalia Álvarez Padilla, voluntaria de la Cruz Roja Mexicana delegación Querétaro, su experiencia al participar en el programa “Llamadas de aliento” que implementa la benemérita institución, el cual se realizó al Hospital General Regional  número 1 Querétaro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y que consiste en conectar a familiares y pacientes con coronavirus desde el hospital.

“Es ser muy paciente en lo que (la persona) agarra la onda de lo que le estás diciendo, y es muy complicado porque, bueno, traemos la mascarilla, los gogles, la careta, el traje que yo pensé que no era tan incómodo pero sí lo es, y ellos (los pacientes) que no te escuchan ni te ven, porque se te ve una partecita de tu ojo. (…) Ya que lo logras, que conectas, uno como que escucha, pero no escucha, porque nos recomendaron mucho esto, pues para que no te claves porque tú ahí eres el fuerte, el que vas a hacer un servicio”, señaló.

La tos de las personas enfermas, narró, se escuchaba en la sala conocida como el “covitario”, sonido que se mezclaba con los mensajes que, mediante la videollamada, intercambiaban pacientes y familiares, mismos que se brindaban palabras de fortaleza, de aliento, para seguir y salir adelante.

Dalia Álvarez mencionó que la experiencia que vivió al realizar los enlaces fue gratificante y la hizo sentir feliz, pues, añadió: “pudo haber sido mi padre, pudo haber sido mi abuela, mi madre”. Recordó que la ocasión también le hizo recordar la vez que, cuando niña, estuvo en el hospital durante dos meses y la ansiedad que experimentó en ese entonces.