‘Clickbait’ y la depauperación del periodismo

El 29 de octubre pasado el diario «El Economista» y su socio ComScore presentaron su ‘top ten’ de medios nativos digitales.

Se trata de la lista de los medios que tienen mayor audiencia, la cual se mide por la cantidad de ‘clicks’ que cada persona le da a sus publicaciones.

La lista pretende mostrar los sitios más populares, pero los presenta como sitios de noticias cuando muchos no lo son, porque no hacen periodismo ni generan información propia.

Muchos son agregadores de contenido o simplemente reproducen chismes, memes y cualquier cosa sin verificar qué circula en la red.

Pero esta reflexión no busca comentar sobre esta lista, sino las inercias e ideas que genera, porque ahora hay un sector de “emprendedores de Internet” que, en aras de generar ingresos, quieren apostarle a lo que se llama ‘clickbait’.

Este neologismo venido del inglés se podría traducir como “anzuelo digital”, o sea, esa tendencia de medir la efectividad de un sitio solo por el número de ‘clicks’ y no por la calidad de su contenido.

Para la mercadotecnia y la publicidad, es un formato que funciona y de hecho es muy útil para los medios periodísticos de Internet, pues es la manera en que se mide la audiencia, como la cantidad de ejemplares vendidos o las mediciones de ‘rating’ en radio y televisión.

¿Y la parte negativa?

Esto de medir el éxito de un sitio por el número de vistas no es nuevo, existe desde que existe la publicidad en la web y los medios periodísticos lo han tomado en cuenta desde finales de los años 90.

El problema está en que ahora hay un sector de nuevas y nuevos emprendedores de Internet que creen que pueden usar el ‘clickbait’ como una forma de pago.

Estos empresarios y empresarias de la red, con una visión únicamente de negocios, creen que pueden ofrecer una nueva modalidad de pago a quienes generan contenido y que la moneda de cambio sea precisamente la cantidad de vistas.

Cuando en 1999 integramos un equipo de investigaciones especiales de TO2.com, el primer medio nativo digital en México, hubo cierto recelo de colegas que hacían cobertura diaria, porque la unidad de especiales tenía mejores salarios y publicaba con muchísima menor frecuencia.

Apenas en 2017, con burla, Raymundo Rivapalacio, entonces director de contenidos de Capitalmedia, decía que los de especiales éramos los “becados”, porque ganábamos más que el resto de la plantilla y publicábamos una o dos veces al mes nada más.

La diferencia está en el tipo de investigación que hacíamos y los estándares de calidad de la información que debíamos entregar. El salario estaba determinado por el producto final, que era una buena nota o un buen reportaje, que sabíamos que tendría un cierto nivel de impacto, distinto al de la nota diaria.

Históricamente el modelo de empresa de medios ha vulnerado al buen periodismo. En muchos lugares de nuestro país hay medios impresos, de radio, tv y digitales que explotan a sus periodistas y les pagan por nota publicada, sin importar las que el periodista haya trabajado y enviado.

Ahora están estos nuevos empresarios que creen que pueden determinar cuánto ganará cualquier periodista dependiendo de la cantidad de vistas que tenga su nota y no de la calidad, pertinencia, oportunidad, sentido social o interés público del producto periodístico.
Creen que el trabajo periodístico se puede medir por ‘likes’ y ‘retuits’ y no por la investigación y la utilidad de esa información.

Este modelo empresarial es el que pone los chismes inútiles y memes como contenido de valor, y está bien si eligen ese camino.

Pero, entonces, que tengan cara para reconocer que ni son periodistas ni hacen periodismo ni mucho menos necesitan contratar a profesionales del periodismo para esto. Igual ganarán dinero y estarán en el ‘top ten’ de «El Economista» y ComScore, pero no porque hagan periodismo.

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*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”. Conduce el programa “Periodismo hoy”, que se transmite los martes a las 13:00 horas, por Radio Educación.