El inédito paso de “La Llorona” por Querétaro

La Llorona

El cronista de la capital y del estado de Querétaro, Andrés Garrido del Toral, cuenta esta historia inédita en la que no menospreció que la Llorona haya pisado estos lares

Corría la década de 1930, cuando el sexto Obispo de Querétaro, Don Marciano Tinajero y Estrada, quien vivía en la casa del obispado sobre la calle Melchor Ocampo, atrás del templo de Espíritu Santo, a orillas de la ciudad, era tan tenebrosa que el “señor sereno” evitaba pasar en las noches.

El cronista de la capital y del estado de Querétaro, Andrés Garrido del Toral, cuenta esta historia inédita en la que no menospreció que la Llorona haya pisado estos lares, aunque con otro nombre.

“El grito, no de la Llorona, sino el grito de la raza vencida, el grito de la madre “Chingada”. La única persona viva que conozco, la señora “Luchis” Tinajero quien vive en El Pueblito y me cuenta desde hace 20 años lo que le paso a su tío, el Obispo Marciano Tinajero y Estrada, a quien cuidaba siendo una jovencita de 15 años, en casa humilde, ya que no había Palacio Episcopal”, relató.

Garrido del Toral continúa: “Una noche a las 2:00 de la mañana, Luz María oye un toquido muy fuerte y muy urgido, se pone su bata, se levanta y pregunta quién es. –‘Busco a Don Marciano’, replica la aguda y dolorosa voz femenina. A lo que la cuidadora respondió que comprendiera que era tarde y el señor Obispo dormía”.

Ante la insistencia, “Luchis” Tinajero atendió por la pequeña ventana empotrada en la puerta principal de madera roída, al descubrir a una mujer desesperada y desgarbada, completamente vestida de blanco y con velo en el rostro. Entonces, decide levantar al Obispo, tras vestirse y cobijarse en medio del viento frío y silbante.

Ambos la recibieron solo para verle y escucharle gritar: “¡Perdóneme, señor Obispo, perdóneme!, ¡que Dios me perdone, que Dios me perdone!”, y ver cómo huía “como alma que lleva el Diablo”, a una velocidad impresionante hacia el Río Querétaro “hasta que se perdieron sus lamentos”.

“Es la única persona viva que me dice que es quien lo vivió y no que se lo contaron y todavía se le enchina la piel”, concluyó el entrevistado en exclusiva.

Foto/Cortesía: David Estrada. Autor del libro «Querétaro Inédito»