Estudio revela cuánto refresco consume un mexicano a la semana

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Un estudio sobre la prohibición de la comida chatarra en México, detalló que en 2019 el mexicano promedio consumió 90 gramos de bocadillos salados y bebió 1.9 litros de refrescos por semana

Un reporte realizado por la empresa de investigación de mercados Euromonitor Internacional, reveló que en 2019 los mexicanos comieron en promedio 90 gramos de bocadillos salados y bebieron 1.9 litros de refresco a la semana.

Datos que se desprenden del reporte «Prohibición de la comida chatarra en México», mostrarían que el año pasado en México se consumieron en promedio 98.8 litros de refresco y 4.6 kg de bocadillos, siendo las tasas de consumo más altas en América Latina.

“Aunque se han implementado prohibiciones de comercialización de alimentos y bebidas considerados no saludables en varios países (es decir, Chile, Canadá, Noruega), éste es el primer territorio donde se ha aplicado una prohibición absoluta de su venta a los niños”, destacó en el reporte.

Asimismo, el estudio destacó que la nueva ley aprobada en Oaxaca y Tabasco está dando pie a iniciativas similares en 27 estados, Ciudad de México y San Luis Potosí.

“Es probable que la promulgación de esta ley interrumpa muchas actividades de consumo diario. Una pregunta importante es la reacción de los padres en Oaxaca. ¿Será más o menos probable que compren productos prohibidos para sus hijos? Según la Encuesta de salud y nutrición de Euromonitor, el 33% de los encuestados mexicanos querían ‘mejorar los hábitos alimenticios de sus hijos’. Por lo tanto, es probable que disminuya algo del consumo, sin embargo, otro factor importante es el precio”, explicó.

La consultora agregó que la cuestión más importante a considerar está relacionada con la aplicación efectiva, ya que México promulgó previamente un impuesto en 2015 a todas las bebidas endulzadas con azúcar, pero como resultado, el consumo per cápita de refrescos no disminuyó drásticamente y se recuperó a medida que los consumidores se aclimataron al aumento de los precios para mantener sus hábitos.

Así, Euromonitor consideró que el costo de oportunidad es el factor de riesgo más grande en esta situación. Si las alternativas están disponibles rápidamente en los minoristas afectados y los fabricantes pueden responder reformulando sus productos a tiempo, esta ley dejará un impacto positivo duradero en los consumidores más jóvenes en México.

Con información de Agencias

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