Sospechan envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalny

Tras beber un té en el aeropuerto de la ciudad siberiana de Tomsk, Alexei Navalny -opositor al presidente de Rusia, Vladímir Putin- fue trasladado a un hospital en estado de salud grave

El crítico del Kremlin Alexei Navalny luchaba por su vida en un hospital siberiano el jueves después de beber un té que sus colaboradores dijeron que creían que estaba envenenado.

Si se confirma, sería el más reciente de una larga serie de envenenamientos y sospechas de intoxicación de personas que han caído en desgracia con el Kremlin, que niega que ajuste cuentas con sus enemigos asesinándolos.

Navalny, un feroz opositor del presidente Vladimir Putin y sus lugartenientes, comenzó a sentirse mal en un avión con destino a Moscú el jueves por la mañana, después de tomar té en un café del aeropuerto en la ciudad siberiana de Tomsk.

Su estado se agravó tanto que el avión hizo un aterrizaje de emergencia en la ciudad de Omsk, camino a Moscú, donde fue trasladado en una camilla.

Kira Yarmysh, su portavoz, dijo que estaba en cuidados intensivos en un estado grave pero estable, y con un respirador artificial en un hospital de la ciudad, a unos 2 mil 200 kilómetros al este de la capital rusa.

“Suponemos que Alexei fue envenenado con algo mezclado en su té. Era lo único que bebía por la mañana. Alexei está ahora inconsciente”, dijo Yarmysh.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que cualquier envenenamiento tendría que ser confirmado por pruebas de laboratorio y que los médicos estaban haciendo todo lo posible para ayudar a Navalny, además le deseó una pronta recuperación.

El incidente coincide con una crisis política en Bielorrusia, un aliado cercano de Rusia, y antes de las elecciones regionales rusas del próximo mes.

Algunos manifestantes antiKremlin en el lejano este de Rusia han empezado a cantar “¡Viva Bielorrusia!” en apoyo de los manifestantes en Minsk, a 9 mil kilómetros al oeste.

“Putin está asustado”, dijo un diplomático de la Unión Europea, que se negó a ser identificado. “Está enviando un mensaje a su propia gente para que no intenten hacer en casa lo que ven en la televisión de Bielorrusia”.

Los médicos dieron información contradictoria sobre el estado de Navalny, diciendo que se había estabilizado y que estaba en coma, pero también que todavía su vida estaba amenazada y que estaban trabajando para salvarlo.

La esposa de Navalny, Yulia, voló desde Moscú para estar con él. Yarmysh dijo que los funcionarios del hospital habían impedido hasta ahora que el médico personal de Navalny, que también había volado, lo viera.

Los médicos también se negaban a darle el alta para que pudiera ser trasladado a Europa para recibir tratamiento de emergencia, dijo. El hospital sostuvo que su estado impedía el traslado por ahora.

Alemania y Francia se ofrecieron a proporcionar a Navalny atención médica en su territorio.

Un avión ambulancia con un equipo especializado en el tratamiento de pacientes en coma saldrá de Alemania para recoger a Navalny el jueves por la noche, según la fundación Cinema for Peace, que tiene su sede en Berlín.