Maestras de guardería asisten a menores en sus casas

Paola Calderón Rodríguez y Jennifer Rojas García decidieron poner en marcha este proyecto para solventar los gastos de renta, servicios y pago de nómina de sus colaboradoras

Las trabajadoras de las estancias infantiles han tenido que improvisar y reinventarse para encontrar nuevas maneras de atraer a los clientes y conservar su empleo ante la crisis económica que prevalece en el país derivada del Covid-19; este es el caso de las maestras de una guardería y preescolar, quienes ahora asisten a los domicilios para continuar con el plan educativo de los menores.

Paola Calderón Rodríguez, directora general, y Jennifer Rojas García, directora académica de la estancia infantil, decidieron poner en marcha este proyecto para solventar los gastos de renta, servicios y pago de nómina de sus colaboradoras.

Calderón Rodríguez explicó que este plan surgió de la necesidad de reinventarse y salir adelante, por lo que ahora las educadoras acuden a los domicilios de los niños que atendían antes de la contingencia.

“Hay que irse adaptando ante la situación que se te va presentando, por lo que ahora las maestras acuden a las casas tomando en cuenta las medidas de seguridad e higiene que dictan las autoridades de salud, porque si no trabajamos, no hay ingresos y no comes”.

Por el momento, dijo, son ocho maestras las que acuden a igual número de casas donde no solo cuidan a los pequeños, sino que continúan con el plan pedagógico que tenían con la intención de abarcar un mayor número de infantes.

Rojas García detalló que como varios padres de familia regresaron a laborar a partir del 1 de junio, no tienen con quién dejar a los niños, pues muchas son madres solteras.

“Las ‘miss’ siguen un protocolo de seguridad e higiene al llegar a la casa de los pequeños; se cambian la ropa de calle y se ponen el uniforme, se cambian de zapatos, se lavan las manos, usan caretas y cubrebocas, y le miden la temperatura a todos los miembros de la familia”.

Reconoció que este método les ha beneficiado principalmente a los niños, quienes por la contingencia presentan estrés, irritabilidad y cambios de hábitos para comer y dormir.

“Las maestras han recibido a peques que han estado muy irritables, sensibles, que no han podido dormir, sin rutina y que el estado emocional de las madres lo traspasan a sus hijos”.

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